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CASI 300 MUERTOS

Este es el grupo terrorista que está detrás de los atentados en Sri Lanka

Andrea López-Tomàs

Fuerzas especiales del ejército de Sri Lanka en una acción frente a una casa tras uno de los ataques suicidas. 

Fuerzas especiales del ejército de Sri Lanka en una acción frente a una casa tras uno de los ataques suicidas.  / Ishara Kodikara (AFP)

Los atentados terroristas de Sri Lanka que dejaron al menos 290 muertos y más de 500 heridos el pasado domingo han puesto a un nuevo grupo islamista radical en el centro del panorama internacional. Hasta el Domingo de Resurrección, el National Thowheeth Jama'ath (NTJ) era conocido en el país por su vandalismo contra estatuas budistas. Ahora las autoridades locales le acusan de cometer uno de los peores ataques terroristas de las últimas décadas en la isla del Índico. 

La lucha del NTJ contra los monjes budistas radicales dominó los titulares de los medios locales y conmocionó a los esrilanqueses el pasado diciembre cuando sus miembros destrozaron unas estatuas budistas de un país con más del 70% de la población seguidora de esta religión. 

El salto al panorama internacional del NTJ ha sido a través de los ataques suicidas cometidos el pasado domingo durante la celebración de la misa de Pascua en diferentes partes del territorio, concentradas en iglesias de minorías cristianas y hoteles de lujo. De momento, las autoridades esrilanquesas han detenido a 24 personas por estos atentados, que aún no han sido reivindicados. 

Ayuda internacional

El Gobierno esrilanqués atribuyó la responsabilidad de la violencia al grupo NTJ pero reconoció sus sospechas de que sus miembros hubieran recibido apoyo externo para realizar este ataque. "Tenemos problemas para ver cómo una pequeña organización en este país puede hacer todo esto", afirmó el portavoz del Gobierno.

Según el Centro Soufan, una oenegé que investiga amenazas a la seguridad mundial desde su sede en Nueva York, la cuidada planificación y coordinación de los atentados en Sri Lanka, con más de seis ataques simultáneos en diferentes puntos del país, recuerda a los "ataques de grupos salafistas-yihadistas, especialmente aquellos en los que los grupos locales recibieron ayuda extranjera". 

En esta misma línea, la violencia ocurrida en la isla del Índico tiene muchos paralelismos con los ataques de la Nochebuena de Indonesia en el 2000, perpetrados por un movimiento extremista local en coordinación con Al Qaeda, o los atentados suicidas cometidos en la capital jordana de Ammán en el 2005. "Estos ataques están diseñados para aumentar las tensiones de la comunidad desestabilizar a los gobiernos de los países donde tienen lugar", ha afirmado el Centro Soufan.

Racismo

Las dos principales organizaciones yihadistas internacionales, Al Qaeda y Estado Islámico, llevan años buscando reclutar nuevos miembros dentro de las comunidades musulmanas en el subcontinente indio. Para ello, han utilizado una propaganda contra el racismo y las persecuciones que viven los practicantes del islam en la región. En Sri Lanka, el 9,7% de su población es musulmana, según el censo del 2012.

El ataque a las iglesias y hoteles de lujo tiene un claro fundamento de odio religioso hacia la población cristiana, que está compuesto por el 7,6% de los esrilanqueses, y contra el turismo y los signos de la presencia de occidente en un país de paisajes paradísiacos. Uno de los líderes del NTJ, Abdul Razik, ha sido arrestado varias veces por incitar al odio religioso. 

Según ha explicado el experto en seguridad Sameer Patil al 'The New York Times', los vínculos con las organizaciones terroristas internacionales pueden haberse intensificado en los últimos años gracias a los musulmanes esrilanqueses que se desplazaron para luchar en las guerras de Siria e Irak. La pérdida de territorio por parte de Estado Islámico en Oriente Próximo ha forzado a los luchadores extranjeros a volver a sus países de origen y formar parte de este fenómeno terrorista global que ya no entiende de fronteras.