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PERFIL

Zelenski, un conjunto vacío en el que convergerán presiones de todo tipo

Los analistas auguran una dura pugna entre lobistas e intereses políticos por obtener los favores del presidente electo dada la vaguedad de sus propuestas

La prensa examinará con lupa sus vínculos con el oligarca Kolomoisky y la posibilidad de que Rusia se aproveche de su inexperiencia para recuperar la influencia perdida

Marc Marginedas

 Zelenskiy tras depositar su voto en un colegio electoral de Kiev.

 Zelenskiy tras depositar su voto en un colegio electoral de Kiev. / REUTERS / VALENTYN OGIRENKO

La única entrevista concedida por Volodímir Zelenski entre la primera y segunda vuelta de las presidenciales en Ucrania fue a la publicación RBC-Ukraina. Semejante decisión no recayó, como suele ser habitual en cualquier proceso electoral, en los asesores de prensa del candidato. El reportero logró el derecho a conversar con el humorista solo después de vencerle en un partido de tenis de mesa. El cuartel general donde el gran triunfador de los comicios seguía el recuento de los votos es también una metáfora que define con precisión su etérea personalidad y sus gaseosas propuestas: un local de diseño en un lujoso centro de convenciones junto al río Dnipro donde se sirven cruasanes frescos rellenos de crema, amenizado por una relajante música 'chill out' y donde no faltan, como era de preveer, una mesa de ping pong y un futbolín.  

El humorista no tiene prisa en dar consistencia a la presidencia que acaba de obtener. Y dada la vacuidad ideológica con la que se ha impuesto en estas elecciones, los analistas auguran en los próximos meses una ardua batalla de influencias políticas e intereses económicos por posicionarse lo más cerca posible del bisoño jefe del Estado y llenar de contenido lo que por ahora no es más que un "conjunto vacío", en palabras de un observador. Y todo ello, sin descartar la posibilidad de que el Kremlin aproveche la circunstancia actual para intentar recuperar la influencia perdida en el mandato del nacionalista Petró Poroshenko.

"Zelenski no es un candidato prorruso al estilo de Víktor Yanukóvich" (el presidente depuesto en la revolución de Maidán y refugiado en Moscú, que defendía abiertamente los intereses del Kremlin), indica Yevhen Fedchenko, director de 'Stop-Fake', una publicación especializada en denunciar las tentativas de desinformación desde la vecina Rusia. "Pero su inexperiencia y su poca consistencia política da margen para que lobistas prorrusos ganen posiciones en la trastienda", destaca. Uno de los indicadores de que su mandato podría abrir un nuevo capítulo en las tortuosas relaciones de Kiev con Moscú es la cobertura que los medios rusos están ofreciendo de los comicios. "Se ha dulcificado y ya no se nos muestra como país caótico donde la democracia no funciona; incluso el debate del Estadio Olímpico fue retransmitido por tres canales rusos, lo que me sorprende", destaca Fedchenko.

El ruso, la lengua vernácula de Zelenski

No es ningún secreto que la lengua vernácula de Zelenski es el ruso, y que mantiene con dificultad una conversación en ucraniano. En sus programas humorísticos ha llegado a comparar al país con una "prostituta que se vende al mejor postor", permitiéndose incluso "chistes homófobos", destaca Viktoriya Yermolaeva, de la emisora Hromadvske Radio. En enero, y solo después de que salieran informaciones al respecto en la prensa, se desprendió de sus intereses en una productora rusa que, según la reportera, "recibe subsidios del Ministerio ruso de Cultura". Su proximidad al universo cultural del país vecino, del que Ucrania se desconectó tras la revolución de Maidán, ha despertado no pocas suspicacias de los nacionalistas locales. "Si cambia el curso del país hacia Europa, habrá una guerra civil", advierte Serguéi Fomenko, asistente el sábado a un mitin de Petró Poroshenko en el centro de Kiev.

Es su pedigrí de advenedizo en el corrupto establishment político de Ucrania lo que le ha llevado a la presidencia, pero este extremo también podría quedar en breve en entredicho dados sus vínculos con el oligarca Ihor Kolomoisky, cuyo grupo mediático 1+1 emite el programa satírico que le ha hecho tan popular. No ha pasado desapercibido que precisamente en los días previos a las elecciones, un tribunal ucraniano haya estipulado que la nacionalización de PrivatBank en el 2016, entidad bancaria perteneciente al magnate, no se ajusta al derecho y que debe recibir una compensación económica. "Gané", aseguró a Reuters, nada más conocer el veredicto, quien es uno de los hombres más ricos del país, unas palabras que muchos en Ucrania interpretan ahora como premonitorias de los tiempos a venir.                  

      

         

Temas: Ucrania