30 nov 2020

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el futuro de europa

Los euroescépticos quieren aprovechar la prórroga para acabar con May

Los "conspiradores", crecidos y furiosos, buscan la manera de hacer caer a la primera ministras tras fracasar en la moción de censura

Begoña Arce

Los conservadores y los laboristas sufren una derrota en los comicios locales.

Los conservadores y los laboristas sufren una derrota en los comicios locales. / REUTERS / HANNAH MCKAY

Mientras Theresa May trataba en Bruselas de convencer a los líderes europeos de que aún tienen un plan viable para el ‘brexit’, en Londres cada tribu en Westminster planeaba los pasos a dar durante la nueva prórroga. Y los euroescépticos conservadores, crecidos y furiosos, son sus mayores enemigos. El plan es librarse cuanto antes de la primera ministra. El Comité 1922, que agrupa a buena parte de los conspiradores, debía reunirse la noche misma del miércoles para decidir su estrategia, a la vista de lo acordado por los comunitarios. Si por ellos hubiera sido, May jamás hubiera “mendigado” a los Veintisiete una ampliación. El Reino Unido hubiera simplemente dejado la Unión Europea este viernes. “Me resulta muy doloroso, por ser bastante humillante, el ver que estamos yendo a rogar el que podamos irnos”, comentaba la líder del Partido Unionista Democrático, Arlene Foster, una de las principales responsables de que el acuerdo pactado con la UE no haya sido refrendado en el Parlamento.

Más maoistas que 'Tories'

Dos miembros del Comité, Mark Francois y Andrea Jenkyns, han pedido públicamente la dimisión de May. Francois advirtió esta semana que, si hay  larga extensión del ‘brexit’, los euroescépticos se convertirán “en el caballo de Troya dentro de la UE para descarrilar todos sus intentos de llevar a cabo un proyecto más federalista”. El profesor de Ciencias Políticas de la universidad de Birkbeck, Robert Singh, al que citaba el 'Financial Times', señala que Francois y otros conservadores de su estilo ”se parecen más a maoístas durante la Revolución Cultural  que a ‘Tories’ pragmáticos”. 

Los sublevados no pueden, según las normas del partido, presentar una nueva moción contra May hasta diciembre, un año después de la que ya perdieron con una precipitación que seguramente lamentan. Pero varios ministros ‘brexiteers’, opuestos a la primera ministra, podrían dimitir y forzar la caída del Gobierno. Algunos de ellos no esconden su ambición de sucederla. El plan pasaría por designar nuevo líder antes de la conferencia anual este otoño en Manchester. “Mi recomendación a la primera ministra es que no vaya por un segundo voto de confianza, porque es casi seguro que lo perderá y sería una humillación”, declaró  el exjefe de los ‘Tories’, Ian Ducan Smith.

Laboristas como último recurso

May comparecerá este jueves en la Cámara de los Comunes para informar sobre la víspera y avanzar el nuevo calendario para el ‘brexit’. “Quiero que nos marchemos lo antes posible”, repetía instantes después de llegar a la capital comunitaria. “El 22 de mayo”, insistía, antes de las elecciones europeas, de modo que el 30 de junio la tramitación estuviera acabada. Su último recurso es alcanzar un compromiso con el jefe de la oposición, Jeremy Corbyn. Si los conservadores le han negado su respaldo, May, que no conoce el verbo renunciar, buscará los votos que necesita entre los laboristas. La cuestión no es sencilla. El Gobierno debe hacer serias concesiones para obtener el visto bueno de Corbyn y de un partido, donde también hay profundas divisiones.