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SEGUNDA VUELTA EN UCRANIA

Zelenskiy transforma en un 'show' la campaña presidencial de Ucrania

El cómico condiciona un debate con el presidente Poroshenko a que se celebre en un estadio, y exige que ambos se sometan a pruebas de drogas y alcoholemia

Marc Marginedas

Petró Poroshenko, presidente de Ucrania y candidato a la reelección, durante un análisis de sangre para demostrar que no ha abusado del alcohol ni las drogas, el 5 de abril del 2019.

Petró Poroshenko, presidente de Ucrania y candidato a la reelección, durante un análisis de sangre para demostrar que no ha abusado del alcohol ni las drogas, el 5 de abril del 2019. / AFP

El comediante Volodymyr Zelenskiy domina el lenguaje televisivo y se mueve bien en las redes sociales, donde cuenta con millones de seguidores, pero carece de experiencia política alguna. Tras obtener un excelente resultado en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Ucrania, casi doblando el número de votos obtenido por su contrincante, el presidente saliente Petró Poroshenko, está agitando ahora las aguas de la política ucraniana con demandas extravagantes intervenciones escasamente ortodoxas aunque eso sí, prometiendo muy pocas cosas, no concediendo apenas entrevistas y dando limitadas pistas de lo que pretende hacer una vez llegue al poder si finalmente obtiene la victoria. A menos de tres semanas de que los electores ucranianos acudan de nuevo a las urnas para elegir al jefe del Estado en la segunda y definitiva vuelta, la campaña electoral en el país eslavo se ha transformado en un mediático show.

El primer envite vino de las filas oficialistas. Poroshenko retó a su rival a celebrar un debate electoral, a sabiendas de que ése sería un escenario propicio en el que jugaría con ventaja, dada la ignorancia del comediante acerca de los asuntos de Estado. El humorista no se arrugó y, en un vídeo que tenía más de tráiler de una película que de mensaje político de cara a unas elecciones, recogió el guante y aceptó el desafío pero impuso sus condiciones, totalmente ajenas a los usos y costumbres habituales: que el evento se celebre en el Estadio Olímpico de Kiev, con capacidad para 70.000 personas, donde Zelenskiy, acostumbrado a tratar y a interactuar con el público, se manejaría mucho mejor. 

"Me dirijo a tí, Petró Poroshenko; me convocas a un debate; pensábas que iba a huir, que me quedaría helado, que me escondería; no, no hago como tú en el 2014 (en ese año se negó a debatir con Yulia Timoshenko) te estoy esperando aquí, en el Complejo Nacional Deportivo Olímpico", ha respondido el humorista. 

Estrella al contraataque 

Las cosas no quedaron ahí. La estrella televisiva, de 41 años, paso al contraataque al exigir que ambos se sometieran a tests de drogas y alcoholemia, una petición que dejó descolocados a muchos en Ucrania. Por un lado existe el rumor de que Poroshenko bebe en exceso, pero también circulan por la capital ucraniana versiones de que Zelenskiy celebró por todo lo alto su triunfo en la primera vuelta de las elecciones del domingo. Sea como fuere, ambos difundieron imágenes de las pruebas médicas que se estaban realizando y sus impresiones. "Me he sometido a análisis de sangre; me han sacado sangre de todas partes, pero gracias a Dios tengo suficiente, sangre joven", ha declarado el comediante a los reporteros que le siguen.   

"La propuesta del señor Zelenskiy de realizar prueba para detectar la adicción al alcohol o a las drogas me pareció bien. Hay dos cosa importantes: los análisis deben ser llevados a cabo por laboratorios independientes y que cuenten con la debida certificación; es un asunto de seguridad nacional", ha considerado, por su parte Poroshenko. Poco después, los médicos daban a conocer que no se había hallado rastro de sustancias psicotrópicas en la sangre, mientras que las restantes pruebas se darían a conocer a los pocos días.  

Tomas y dacas aparte, la celebración del debate entre los dos finalistas de los comicios sigue en el aire, sin que haya sido fijada ninguna fecha. La estrella de la ópera Kamaliya se ha ofrecido para cantar el himno nacional, al tiempo que el Ministerio del Interior se mostró dispuesto a diseñar un dispositivo de seguridad. No obstante, la ley ucraniana exige que este tipo de eventos se celebren en la sede de la radiotelevisión pública ucraniana. Semejante circunstancia impediría que un acto electoral tan heterodoxo pudiera denominarse el "debate oficial", y obligaría a los candidatos a sufragar los costes de su propio bolsillo.