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REVOLUCIÓN EN EUROPA

La ecologista Zuzana Caputová, primera presidenta de Eslovaquia

Con casi el 60% de los votos, la abogada triunfa con sus ideas de regeneración política y transparencia

Andrea López-Tomàs

La ecologista Zuzana Caputová, primera presidenta de Eslovaquia

El ecologismo llega al poder en la Europa del Este. Eslovaquia celebra la victoria de su primera mujer presidenta, la abogada ambientalista Zuzana Čaputová, que se convirtió el sábado en la quinta jefa de Estado de esta pequeña democracia poscomunista. Vence la lucha contra la corrupción, la defensa de los derechos LGTBI, una línea política europeista y un extenso currículum en activismo por el planeta desde múltiples oenegés. 

"Celebro mi victoria y que haya llegado de una forma de la que muchos llegaron a dudar de si puede funcionar", señaló Čaputová. La nueva presidenta eslovaca, de 45 años, defendió su lucha política "con ideas propias, sin caer en el populismo" y donde "se puede hablar de la verdad y ganarse la confianza de otros sin un vocabulario agresivo y golpes bajos".

Čaputová se erigió como clara ganadora con casi el 60% de los votos en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, frente al candidato oficialista Maros Sefcovic, un diplomático reconocido y actual vicepresidente de la Comisión Europea. Sin apenas experiencia política, la abogada se situó en el panorama de su país con su firme denuncia al asesinato del periodista de investigación Ján Kuciak y su prometida Martina Kušnírová en febrero del 2018 para evitar que se airearan las conexiones entre el poder y el crimen organizado que él había descubierto. 

"La decencia en la política no es una muestra de debilidad sino que puede ser nuestra fortaleza", dijo la abogada tras conocer los resultados. Čaputová empezó su discurso en la cuatro lenguas más habladas del país: eslovaco, húngaro, romaní y checo, y presentó sus intenciones políticas a favor de una mayor transparencia.

Liberalismo de izquierda

Con apenas el 40% de participación en las urnas en esta segunda vuelta, los eslovacos, miembros de la Unión Europea y de la OTAN desde 2004, se han despertado con un nuevo gobierno europeístaalejado de las tendencias de sus países vecinos. Eslovaquia Progresista, el partido de Čaputová, surgió en el 2017 con un fuerte acento en la ecología y el fortalecimiento del Estado de derecho y la justicia

La nueva presidenta se catapultó a la fama como líder de la campaña contra un vertedero ilegal de residuos tóxicos en Pezinok , al suroeste del país. En 2013 Čaputová consiguió que el Tribunal Supremo eslovaco reconociera que la infraestructura no respetaba las normas mediambentales, por lo cual la abogada recibió el premio Goldman, el mayor reconocimiento para los defensores de la naturaleza y el medio ambiente, en 2016. 

Nueva política

Con una oratoria brillante, la que era una completa desconocida ha conseguido barrer a sus rivales con su nueva política. Defensora del aborto y de la lucha contra el crimen organizado, Čaputová pretende alejarse de los cinco años de gestión del empresario y filántropo Andrej Kiska, quién ha mantenido tensas relaciones con el Ejecutivo de coalición de mayoría socialdemócrata.

La jovencísima Eslovaquia, de apenas 30 años de existencia tras la caída del comunismo soviético y su divorcio con la República Checa, se caracteriza por una sociedad sacudida por la convivencia del poder con los intereses de grupos mafiosos, a los que denunciaba Kuciak. El mensaje de Čaputová repleto de ética política, trae luz a un país conmocionado por el intento de silenciar la libertad de prensa tras décadas de represión y abandono soviético. Por eso, miles de personas salieron a la calle en el 2018 tras el escándalo forzando la dimisión del gobierno liderado por Robert Fico

Čaputová ha reconocido su falta de experiencia y conocimientos en temas de defensa y seguridad nacional, como repetidamente le han reprochado sus opositores. Pese a ello, esta abogada ha conseguido el voto de más de un millón de eslovacos que confían en que será una mejora para el país.