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PULSO A RIAD

Alemania prolonga el bloqueo de venta de armas a Arabia Saudí

Berlín despierta la críticas de Londres y París al congelar seis meses más la exportación de armas alemanas a Riad por el asesinato del periodista disidente Jamal Khashoggi

Carles Planas Bou

Traslado de un avión Eurofighter por una autopista alemana.

Traslado de un avión Eurofighter por una autopista alemana. / DANIEL KARMANN (AFP)

Alemania seguirá sin vender armas a Arabia Saudí. De momento. Este jueves por la noche el Gobierno de la cancillera Angela Merkel aprobó prolongar seis meses más la congelación de exportaciones armamentísticas como respuesta a la participación de Riad en la guerra del Yemen y en el asesinato del periodista disidente Jamal Khashoggi.

De esta manera, Berlín amplía hasta el 30 de septiembre del 2019 el bloqueo de la venta de unas armas que que se han utilizado en la campaña de bombardeos en Yemen en la que también participan los Emiratos Árabes Unidos y cuentan con el apoyo de Estados Unidos.

Aunque era un secreto a voces, este pasado febrero la investigación periodística #GermanArms rastreó imágenes de satélite que constataban que ambas potencias árabes habían utilizado armamento alemán en una guerra que, con más de 65.000 personas muertas, se ha convertido en una de las peores crisis humanitarias del siglo.

La medida de Berlín concuerda con lo exigido por la ciudadanía y las organizaciones a favor de los derechos humanos. Una encuesta de esta semana señala que un 65% de los alemanes estaba a favor de prolongar el bloqueo mientras que solo un 14% pedía seguir vendiendo armas a Riad.

Críticas europeas

De nuevo, la decisión del Ejecutivo alemán no ha gustado nada en París y Londres, donde consideran que la extensión del bloqueo armamentístico a Arabia Saudí perjudica proyectos conjuntos europeos como los aviones caza Eurofighter y Tornado. Aunque esa congelación también molestó a ciertos sectores del partido conservador de Merkel cuenta con el apoyo de sus socios socialdemócratas. “Nos oponemos a la exportación de material de defensa a dictaduras y a zonas de conflicto”, señaló su vicepresidente, Ralf Stegner.

El acuerdo de Gobierno sellado el año pasado entre conservadores (CDU) y socialdemócratas (SPD) alemanes establecía "no aprobar la exportación de armas a países que participen en la guerra del Yemen”. Sin embargo, en septiembre se hizo público que Berlín había dado luz verde a la exportación de armas a Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Egipto, tres países involucrados en la guerra de Yemen.

A penas un mes después, y tras el revuelo diplomático generado por el asesinato del periodista disidente saudí Jamal Khashoggi, Alemania dio un paso atrás y aprobó la suspensión de la venta de armas a Riad. La diplomacia alemana exigió respuestas a sus socios saudís sobre la escabrosa muerte del colaborador del The Washington Post, y pidió a los otros países de la Unión Europea (UEuna “posición común” como mecanismo de presión.

La congelación de la venta de armas a Arabia Saudí no es un hecho anecdótico. Hasta 2018, Riad había sido el segundo socio comercial de Berlín, adquiriendo armas alemanas por un valor de 400 millones de euros, solo superado por Argelia. La oposición ciudadana a la exportación de armas alemanas es mayúscula. Así, una encuesta del mayo pasado apunta a que un 64% las rechaza en general y un 80% cuando esa venta de armas sea a países involucrados en guerras.