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EL CAOS DEL 'BREXIT'

El Gobierno conservador presiona para forzar la dimisión de Theresa May

Once miembros del Gabinete amenazan con su renuncia en bloque o "pedir la cabeza" de la primera ministra, según 'The Sunday Times'

El Periódico

La primera ministra británica Theresa May en el Consejo Europeo en Bruselas. 

La primera ministra británica Theresa May en el Consejo Europeo en Bruselas.  / Olivier Hoslet (EFE)

La gestión del divorcio entre el Reino Unido y la Unión Europea hace temblar las bases del Partido Conservador británico, del que la primera ministra, Theresa May, es líder. Varios medios británicos han anunciado que once miembros del Gabinete de la mandataria están urdiendo un plan para rebelarse contra May en la reunión semanal de mañana con el objetivo de forzar su salida del Gobierno británico. Algunos de los supuestos implicados han negado estas intenciones y han insistido en su apoyo a la líder. 

Según la publicación de 'The Sunday Times', si May se negara a las demandas de estos miembros de su gabinete, entonces estos estarían dispuestos a dimitir de forma masiva o a "pedir su cabeza" públicamente. Ya suenan varios nombres como candidatos favoritos para suceder a May, como el de su número dos, David Lidington, o los de los ministros de Medioambiente, Michael Gove, y de Asuntos Exteriores, Jeremy Hunt. 

Al conocerse estos rumores en las últimas horas, Lidington, que es ministro de la Oficina de Gabinete, ha dicho a la BBC que respalda "al cien por cien" a May, marcando distancia con las insinuaciones que le colocan como posible sucesor. En esta misma línea, se pronunció Gove quien ha insistido en su "absoluto" apoyo a la líder conservadora y ha añadido que "no es el momento de cambiar el capitán del barco".   

Sin embargo, conservadores veteranos han anunciado a la cadena pública británica que varios parlamentarios se plantearían retroceder y respaldar el acuerdo del 'brexit' de la primera ministra si May se comprometiera a no dirigir la nueva ronda de negociaciones con la UE. Entre todos estos rumores, fuentes de Downing Street han señalado que, pese a las presiones, la líder no tiene intención alguna de dimitir. 

Desde las calles

Los rumores y artimañas que se urden entre los pasillos del palacio de Westminster y de Downing Street tienen su eco en las calles. Más de un millón de personas salieron a manifestarse por las calles de Londres en la tarde del sábado para reclamar la celebración de un segundo plebiscito sobre la salida del Reino Unido del bloque comunitario. El hartazgo frente al 'brexit' se consolidó en una de las concentraciones más multitudinarias desde la protesta contra la guerra de Irak en el 2003. 

Además, durante esta misma semana, una petición online al Gobierno que le insta a suspender el Artículo 50 del Tratado de Lisboa y, por lo tanto, a cancelar el divorcio con la UE batió el récord de firmas en la historia del país al obtener más de cinco millones de firmas. 

Westminster al habla

Entre este clima de tensión y caos, el ministro de Economía, Philip Hammond, ha decidido pronunciarse para aclarar que el camino correcto del 'brexit' no pasa por cambiar a la primera ministra o al partido del Gobierno, sino porque el Parlamento aclare qué es lo que quiere. En una entrevista en la cadena Sky News, Hammond ha anunciado que "de un modo u otro" la Cámara de los Comunes tendrá la posibilidad de pronunciarse en los próximos días sobre sus intenciones.

"Espero que aproveche la oportunidad de, si no puede respaldar el acuerdo de May, decir de forma clara y sin ambigüedades qué es lo que puede apoyar", ha señalado Hammond. Pese a sus exigencias, el representante no ha aclarado si el bloque conservador tendrá libertad de voto a la hora de pronunciarse sobre los siguientes pasos a seguir. Además, añadió que la opción de un segundo referéndum es "una posición perfectamente coherente". 

Incertidumbre

Pese a la tensión creciente sobre la 'premier', May aún no ha revelado una alternativa a la de intentar, por tercera vez, que su propuesta del 'brexit' salga adelante en el Parlamento de Westminster la próxima semana, siempre y cuando el presidente de la cámara baja, John Bercow, permita la votación. Las cosas se le complicaron a la primera ministra cuando la semana pasada Bercow le advirtió de que no podría volver a presentar ese documento en la Cámara de los Comunes si no había sido modificado de forma "sustancial", ya que ya fue rechazado en enero por un margen de 230 votos y en marzo de 149. 

Si el Ejecutivo consiguiera esas modificaciones y, por lo tanto, el apoyo parlamentario, entonces los 27 países de la Unión Europea se han comprometido a fijar una salida ordenada del Reino Unido el próximo 22 de mayo. De lo contrario, según afirmó esta semana el bloque comunitario, las islas británicas deberán comunicar antes del 12 de abril si optan por cancelar el 'brexit'por materializar una salida a las bravas o si se deciden por una extensión de la prórroga que obligaría al país a participar en las elecciones al Parlamento Europeo que se celebrarán en la UE del 23 al 26 de mayo.