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Atentado terrorista

Nueva Zelanda recuerda en silencio a las víctimas del ataque contra mezquitas

La primera ministra anunció la prohibición de las armas militares semiautomáticas y rifles de asalto

El Periódico/EFE

Residentes encienden velas durante una vigilia para mostrar su solidaridad y rendir homenaje a las victimas del ataque.

Residentes encienden velas durante una vigilia para mostrar su solidaridad y rendir homenaje a las victimas del ataque. / EFE

Nueva Zelanda recordó hoy con dos minutos de silencio la muerte de 50 personas en el ataque contra dos mezquitas de la ciudad de Christchurch, en la Isla Sur, cometido hace una semana por un supremacista y considerado el peor atentado de su historia moderna.

"El viernes en la mezquita vi el odio y la rabia en los ojos del terrorista que mató a 50 personas, hirió a 48 y rompió el corazón de miles en todo el mundo", dijo el imán Gamal Fouda, de la mezquita de Al Noor, escenario de la masacre y donde murieron 42 personas.

"Hoy, desde el mismo lugar veo el amor y la compasión en los ojos de miles de compañeros neozelandeses y seres humanos en todo el mundo", agregó el imán en la retransmisión por la radio y televisión pública de la llamada a la oración musulmana y tras los dos minutos de silencio en todo el país a las 13.32 hora local (00.32 GMT).

La primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, acudió para honrar la memoria de los muertos al parque Hagley, frente a la mezquita Al Noor, donde también se encontraban centenares de musulmanes y ciudadanos de a pie, bajo una gran vigilancia policial.

Muchos de los musulmanes acudieron al lugar con su ropa diaria, otros con las tradicionales túnicas y la gorra musulmana, los varones estaban en la alfombra para las oraciones, las mujeres en un área separada con sus hijos pequeños y, detrás de los fieles, el público en general, según las imágenes televisadas.

"Esta reunión aquí con todos los colores de la diversidad es un testamento de nuestra humanidad unida. El amor nos redimirá", dijo el imán en un discurso en inglés en el que agradeció al pueblo de Nueva Zelanda por "sus lágrimas, por sus 'haka' (danza ceremonial maori), por sus flores, por su amor y su compasión".

La Policía neozelandesa identificó la víspera a todas las víctimas, mientras las familias entierran desde el miércoles a sus muertos, en medio del apoyo de la comunidad neozelandesa que se une tras el lema: "Somos uno, ellos somos nosotros", que acuñó Ardern tras la tragedia.

Asimismo muchas mujeres se colocaron un velo en el marco de la campaña de solidaridad con las mujeres musulmanas que han sido acosadas o temen salir a las calles por su fe, especialmente después del ataque.

Una de ellas fue la agente de la Policía neozelandesa Michelle Evans, quien se encargó de la seguridad en el cementerio Memorial Park, donde se enterrará a un gran número de víctimas, con un velo islámico y una flor en su chaleco antibalas, según una fotografía publicada por el portal de noticias Stuff.

La primera ministra anunció el jueves la prohibición de las armas militares semiautomáticas y rifles de asalto, así como los cargadores de alta capacidad y las piezas que puedan convertir armas en rifles militares semiautomáticos, que espera sea aprobada a mediados de abril.

La medida se propone después de que el presunto atacante, el australiano Brenton Tarrant, de 28 años, adquiriera cinco armas, dos de ellas semiautomáticas, que según las autoridades modificó para ampliar su poder de destrucción.

Tarrant comparecerá el próximo 5 de abril ante el Tribunal Superior de Nueva Zelanda para responder por un cargo de asesinato, aunque se esperan que se formulen otros más antes de esa fecha en la que el acusado asumirá su defensa legal, en medio de preocupaciones de que apueste por un discurso neonazi.