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Israel recibe con euforia la decisión de Trump de reconocer la anexión del Golán

El territorio, ocupado por el Estado hebreo, formaba parte de Siria y supone otra gran concesión del presidente estadounidense al Gobierno de Tel Aviv, tras el traslado de la embajada de EEUU a Jerusalén

Mateo Torres

Un soldado israelí junto a un grupo de carteles que indican las distancias entre los Altos del Golán y varias ciudades de Oriente Próximo.

Un soldado israelí junto a un grupo de carteles que indican las distancias entre los Altos del Golán y varias ciudades de Oriente Próximo. / REUTERS / RONEN ZVULUN

Todos los diarios hebreos han abierto hoy sus ediciones a lo grande con el anuncio que hizo ayer el presidente Donald Trump sobre los Altos del Golán. El periódico de pago de mayor difusión, 'Yediot Ahronot', titula: “EEUU, con el Golán”, en referencia al eslogan “El pueblo, con el Golán”, que se popularizó en los años noventa, bajo el mandato de Yitzhak Rabin, cuando parecía posible la paz y una retirada israelí.

Los israelís son conscientes de que por el momento Trump está solo, pero esperan que otros países se sumen a la iniciativa con el tiempo, de la misma manera que también esperan que otros países trasladen sus embajadas de Tel Aviv a Jerusalén, tal como hizo el presidente estadounidense el año pasado para desmayo de los palestinos.

Algunos medios hebreos indican que se trata del “tercer regalo” que Trump hace al primer ministro Binyamín Netanyahu, quien lo acogió con los brazos abiertos cuando apenas faltan unos días para las elecciones del 9 de abril. Netanyahu se reunirá la semana que viene con Trump en Washington, donde viajará para asistir al cónclave del AIPAC, el influyente lobi judío de Estados Unidos, una conferencia a la que ya han dicho que no van a acudir varios aspirantes demócratas a la presidencia, como Bernie Sanders.

Los otros dos grandes “regalos” de Trump a Netanyahu -ha habido otros muchos menores- son la salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán, un acuerdo que negoció Barack Obama y que continúa estando más o menos vivo, o moribundo, porque los países europeos siguen respetándolo, al menos hasta cierto punto. El tercer gran “regalo” es el ya mencionado traslado de la embajada a Jerusalén.

Bloqueo  completo

Las negociaciones entre Israel y los sirios alcanzaron su cénit poco antes del asesinato de Rabin en noviembre de 1995. A partir de ese momento siguió habiendo contactos esporádicos entre las dos partes auspiciados por Washington, pero no volvieron a tener la importancia que tuvieron durante el mandato del laborista Rabin. Las permanentes dudas de este mandatario y su asesinato llevaron este corredor a un bloqueo prácticamente completo.

Los sondeos que se han hecho públicos muestran sistemáticamente un elevado porcentaje de israelís judíos que se niegan a retirarse del Golán, una plataforma elevada que da al mar de Galilea. En otro tiempo tuvo un valor estratégico importante, pero no ocurre lo mismo ahora, cuando las armas que posee Israel son más decisivas. La anexión unilateral fue ratificada por la Kneset en 1981, aunque hasta ahora ningún país la había reconocido, y responde más a una ambición territorial de Israel que a su antiguo valor estratégico.

Ese territorio reconocido internacionalmente como sirio pero ocupado por Israel tiene una superficie de 1.200 kilómetros cuadrados, es muy fértil y posee abundante agua. En la plataforma residen unos 20.000 drusos sirios, que en su mayoría son leales a Damasco, así como una cantidad similar de colonos judíos que crece de año en año.