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INVESTIGACIÓN POLICIAL

El terrorista de Nueva Zelanda pasó por 8 provincias españolas hace dos años

Tarrant permaneció diez días en España entre febrero y marzo del 2017 y se desconoce el motivo de la visita

El ultra español Josué Estébanez, cuyo nombre llevaba el asesino escrito en un cargador, niega haberle conocido

Luis Rendueles

Brenton Tarrant, asesino racista de Nueva Zelanda.

Brenton Tarrant, asesino racista de Nueva Zelanda. / Shooter's Video

Brenton Tarrant, el terrorista de extrema derecha que mató el 15 de marzo a 50 personas en sus ataques a dos mezquitas de la ciudad de Christchurch (Nueva Zelanda) pasó al menos diez días en España, entre los meses de febrero y marzo de 2017, según ha podido saber EL PERIÓDICO de fuentes policiales que investigan su rastro en nuestro país.

Las investigaciones de la Policía Nacional han descubierto que Tarrant llegó a España procedente de Francia y pasó por Granada, Córdoba y Ronda (Málaga), además de Jerez de la Frontera. También, que viajaba solo y que durmió siempre en hoteles de precio medio, "muy frecuentados por turistas", una noche en cada ciudad. Los agentes encargados del caso desconocen aún si fue una visita simplemente turística, aunque han advertido de que Tarrant hizo paradas en algunas de las localidades españolas con más "connotaciones culturales vinculadas a la etapa de Al Andalus, como la Alhambra, la Mezquita de Córdoba y las murallas y puertas islámicas de Ronda".

Viaje iniciático

Aquel invierno del 2017, el supremacista australiano estuvo unos días en Portugal y regresó a España, donde los investigadores han confirmado que pasó una noche por hoteles de Madrid, Toledo, León y La Coruña, esta última posiblemente utilizada como base para visitar también la catedral de Santiago de Compostela. Las pesquisas de la policía española apuntan que el que luego sería terrorista de extrema derecha pudo utilizar el tren como medio de transporte por nuestro país. Finalmente, se fue a Francia, donde se movió, según sus propios escritos, en coches de alquiler. Tarrant dejó anotado que sus puntos de vista cambiaron, se radicalizaron y se hicieron violentos entre abril y mayo de 2017, justo después de ese viaje por España, Portugal y Francia.

El pasado 15 de marzo, antes de empezar a matar a inocentes, casi todos musulmanes, y de retransmitirlo en directo a través de Facebook, Tarrant, que había trabajado en un gimnasio como entrenador personal, envió a las autoridades de Nueva Zelanda un manifiesto que tituló The great replacement (El gran reemplazo). Los policías españoles lo han analizado en busca de menciones a nuestro país y a aquel viaje. "Viajé como turista por Europa Occidental: Francia, España, Portugal y otros", asegura en el texto.

El asesino australiano señala que el detonante final que lo convenció para matar ocurrió el 7 de abril del 2017, cuando un terrorista yihadista lanzó un camión sobre los paseantes en Estocolmo (Suecia) y mató a cinco de ellos. Entre las víctimas estaba una niña a la que Tarrant menciona expresamente: Ebba Akerlund. "Yo no podía seguir ignorando los ataques por más tiempo. Eran ataques contra mi gente, contra mi cultura, ataques contra mi fe, contra mi alma. No debían ser ignorados", concluye en su manifiesto, en el que se define a sí mismo como "fascista y racista".

Francia, "invadida"

En cuanto a su viaje por la Península Ibérica y Francia, el futuro terrorista refleja su decepción con lo que ocurrió en las elecciones francesas de aquel año, en abril y mayo de 2017, cuando todos los candidatos se unieron contra la "pusilánime" que "solo" proponía deportar a los inmigrantes ilegales (en alusión a Marine Le Pen). Tarrant no recoge sus impresiones sobre las ciudades españolas, pero sí sobre las francesas. "El empujón final fue ver el estado de las ciudades y pueblos de Francia. Había oído y leído sobre la invasión de Francia durante años... pero cuando llegué a Francia... En cada ciudad, en cada pueblo francés estaban los invasores", en alusión a los inmigrantes musulmanes. 

Los policías encargados de rastrear las huellas del asesino australiano en nuestro país creen que se trató de un viaje individual y que durante su estancia en nuestro país no contactó con ningún grupo ultraderechista ni racista español. En sus pesquisas, los agentes han llegado a acudir a la cárcel de Villabona (Asturias), donde cumple condena el exmilitar Josué Estébanez, condenado a 26 años de prisión por matar al militante antifascista Carlos Palomino al apuñalarle en un vagón de metro de Madrid en noviembre de 2007.

El día de sus asesinatos, Tarrant llevaba escrito el nombre de Estébanez en uno de los cargadores de sus armas, lo que hizo sospechar que ambos pudieran conocerse. Pero cuando le preguntaron en prisión al ultra español por su colega australiano, éste, simplemente "flipó", según las fuentes consultadas por EL PERIÓDICO, antes de aclarar que no conocía de nada a Tarrant. "Llevaba su nombre igual que llevaba el de Don Pelayo", explican fuentes del caso. "Eran algunos de sus ídolos, aunque no los conociera", añaden.