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Atentado en Holanda

La policía holandesa detiene a un nuevo sospechoso por el tiroteo de Utrecht

Las autoridades dejan en libertad a dos detenidos e interrogan al principal sospechoso, capturado por rastreo bancario, por si el ataque tuvo motivación terrorista

Carles Planas Bou

La policía investiga sobre el tiroteo en Utrecht.

La policía investiga sobre el tiroteo en Utrecht. / AP

El atentado de este lunes en Utrecht sigue plagado de interrogantes. ¿Fue un ataque terrorista o un “asunto familiar”? ¿Quién está detrás de la tragedia? Mientras los habitantes de la ciudad neerlandesa depositan flores en el lugar donde se perpetró el tiroteo que mató a tres personas e hirió a cinco más, las autoridades prosiguen con una investigación que ha llevado a la detención de un nuevo sospechoso.

La policía ha informado que este martes por la noche arrestó a una cuarta persona, un hombre de 40 años de Utrecht, del cual se desconoce si tuvo implicación alguna con el atentado. Dos de los otros detenidos, hermanos de 23 y 27 años, fueron puestos en libertad sin cargos tras no encontrar indicios que establezcan una posible participación en la masacre. “Ya no son sospechosos en la investigación”, ha señalado la Fiscalía de la localidad.

El principal sospechoso, Gökmen Tanis, sigue bajo custodia policial y está siendo interrogado para determinar los motivos que le llevaron a disparar contra los viajeros de un tranvía en la zona oeste de Utrecht. Tras detenerlo la policía encontró en el vehículo con el que se había fugado una arma de fuego y una nota escrita que evidenciaría posibles intenciones terroristas. No obstante, aún no hay nada probado y las autoridades informan con cuentagotas para evitar conclusiones precipitadas.

Localizado por su banco

Casi siete horas después de darse a la fuga, Tanis fue capturado en su apartamento de Oudenoord, apenas a cuatro kilómetros del lugar del ataque. Su detención fue posible gracias al rastreo de su banco. El sospechoso intentó realizar una transferencia desde su cuenta bancaria a través de un teléfono móvil que no era suyo, algo que no evitó a las autoridades geolocalizar al autor de esa operación bancaria.

Aunque se está estudiando a fondo la hipótesis terrorista, la policía no descarta que se trate de un ataque con motivaciones personales. Así, el sospechoso era conocido en su barrio como un "persona inestable” que alternaba una fe devota con un comportamiento extremo. Los vecinos aseguran a la prensa holandesa haberlo visto frecuentemente borracho y drogado por la calle, causando molestias y gritando. En su larga lista de antecedentes penales figuran delitos como una presunta violación a su expareja, desafío a la autoridad, atracos en tiendas y robatorios.

Los Países Bajos celebran hoy elecciones locales y al senado, unos comicios donde los conservadores del primer ministro Mark Rutte apuntan a perder la mayoría. La extrema derecha, encabezada por Geert Wilders (PVV) y el partido Foro para la Democracia de Thierry Baudet esperan capitalizar el miedo surgido del atentado para ganar votos. Estos días ya han señalado al gobierno y a la multiculturalidad como culpables de un ataque del que aún se desconoce prácticamente todo.

Temas: Holanda