09 abr 2020

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LA SITUACIÓN EN VENEZUELA

Maduro cambia su Gabinete para mantener el pulso con Guaidó

Las sanciones internacionales y los cortes de energía han agravado la ya precaria situación del país

Abel Gilbert

Nicolás Maduro acusa a EE.UU de perpetrar los apagones en Venezuela.

Nicolás Maduro acusa a EE.UU de perpetrar los apagones en Venezuela. / Reuters

Como si se tratara de una rutina administrativa, y no de un país que acaba de dejar atrás un descalabro de enormes proporciones, como lo fue el apagón de casi cuatro días, Nicolás Maduro se prepara para renovar su Gabinete de ministros. “Semana de recomposición de la vida cotidiana de la patria, donde derrotamos paso a paso la guerra eléctrica criminal”, dijo al anunciar los cambios. El gesto parece apuntar de un lado a restarle importancia a las actividades que realiza en paralelo Juan Guaidó, a quien Estados Unidos y 50 países reconocieron como presidente “encargado”.

Pocas horas después de que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aceptara a Ricardo Hausmann como representante de Guaidó, Maduro puso en marcha las modificaciones. Algunos colaboradores de peso, como la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, ya se plegaron a la intención del Ejecutivo. Rodríguez dijo que los cargos se ponen a disposición de Maduro para una “reestructuración profunda”.

Falta de figuras de peso 

Sin embargo, algunos analistas ponen en duda la posibilidad de que Maduro esté en condiciones de llevar adelante una amplia renovación de su Gobierno. De un lado, porque carece de figuras de peso para incorporar. Por el otro, la alianza con la cúpula militar restringe sus movimientos. El tercer factor no es menos relevante: Maduro enfrenta serios problemas internacionales. Las sanciones externas han agravado sensiblemente la situación del país.

Lo que se espera, por lo tanto, es un procedimiento usual durante la era Chávez: la rotación de ministros. Pero, más allá de los nombres, la expectativa está puesta en eventuales anuncios en materia económica. Los efectos del apagón desplazaron a un plano secundario uno de los problemas más graves de Venezuela: la hiperinflación. El primer bimestre del 2019 tuvo un alza del costo de la vida de casi el 250%. Un derivado de este problema es el abastecimiento de los productos elementales y el crecimiento exponencial del mercado negro. Los fenómenos se alimentan entre sí.

Las autoridades que acompañen a Maduro tendrán que abordar cuestiones urgentes como la distorsión cambiaria, el exceso de circulante, el descenso de la productividad petrolera, la principal fuente de divisas para la economía venezolana. Las sanciones que le impuso Estados Unidos a la estatal Pdvsa complican su funcionamiento.

Ocupación ilegal de sedes diplomáticas

En este contexto, Diosdado Cabello, el número dos del madurismo, no descartó la posibilidad de nuevos problemas con los servicios públicos como consecuencia de una intervención de Estados Unidos. “Lo otro que pudieran intentar son actos terroristas abiertos a instalaciones como el Metro (de Caracas), a escuelas, a hospitales”. El Gobierno denunció además la ocupación ilegal de sus sedes diplomáticas ubicadas en EEUU, un hecho que consideró violatorio del Convenio de Viena sobre Relaciones Diplomática.

Todos los pasos que da o deja de dar Maduro tienen como contrapartida las acciones de Guaidó. Según el analista Luis Vicente León, el líder parlamentario tiene en la actualidad un grado de aceptación “comparable con los mejores niveles de Chávez”. De otro lado, ha logrado mantener unida a la oposición alrededor de su figura. En un artículo publicado en el diario 'El Universal', León advirtió que “ese soporte no es suficiente para provocar la ruptura” del madurismo.