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¿Un Europarlamento bloqueado?

Si los partidos populistas y de extrema derecha logran un tercio de los escaños podrán complicar la toma de decisiones y bloquear propuestas clave

Silvia Martinez

Banderas en el Europarlamento.

Banderas en el Europarlamento.

¿Podrían los partidos de extrema derecha, populistas y antisistema llegar a bloquear el próximo Parlamento Europeo que saldrá de las urnas el 26 de mayo? La respuesta, visto el intento fallido de hace cinco años y las últimas proyecciones que maneja la Eurocámara, parece a priori negativa pero, con el auge de estas formaciones y la explosión de votos que han recibido en muchos de los estados miembros, esta hipótesis ha dejado de ser ciencia ficción.

El peligro, asegura la politóloga alemana y fundadora del Laboratorio de Democracia EuropeoUlrike Guerot, es muy real. Bastaría con que lograran el 33% de los escaños. "Si obtuvieran un tercio de los escaños podrían llegar a bloquear a la coalición clásica del Parlamento" –formada por populares, socialistas y liberales- e incluso algo tan importante como "el presupuesto", explica a EL PERIÓDICO. "No necesitan ni estar en un solo grupo. El peligro no es que se unan, sino los escaños que consigan", asegura sobre partidos que actualmente están dispersos en tres grupos políticos en la cámara –ECR, ENF y EFDD-, sin un discurso común más allá de su ataque continuo a la falta de legitimidad de Bruselas y que probablemente seguirán en grupos diferentes.

Las últimas proyecciones auguran por ahora que rozarán el umbral del 20% pero puede haber sorpresas. "Quedan dos meses hasta las elecciones y si Steve Bannon está cocinando algo puede que se saquen algo de la manga a dos o tres días de las elecciones para no dar tiempo a que haya una reacción. Está claro que las elecciones europeas están en peligro y que puede haber un incremento enorme del voto populista", alerta Guerot, que admite también que hasta ahora la irrupción de Bannon ha quedado difuminada porque su estilo de hacer campaña no cuaja en Europa.

La importancia del 33%

La clave en todo caso estará en el 33%. Si populistas de extrema derecha y ansistema consiguen llegar a ese umbral, en la próxima legislatura podrían llegar a hacer verdadero daño. Con ese porcentaje, según un reciente informe del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, podrían formar minorías con las que bloquear los expedientes sancionadores contra los estados miembros que vulneran el estado de derecho, como los abiertos contra Hungría y Polonia, influir en el presupuesto y en la dotación de programas y fondos europeos, hacer descarrilar futuros acuerdos comerciales y dificultar cualquier negociación en este campo que requiera la opinión del Parlamento. Además podrían  poner en peligro la libertad de movimientos en Europa y retrasar la adopción de propuestas en materia de política migratoria, presionar para eliminar las sanciones a países como Rusiaobstaculizar los esfuerzos para luchar contra el cambio climático e incluso obstruir la elección del presidente de la Eurocámara y de los comisarios.

Es más, un resultado positivo en las próximas elecciones europeas podría servir de trampolín y  darles alas en sus respectivas elecciones nacionales, lo que podría llevar a estas formaciones a seguir aumentando la presencia de la extrema derecha en más y más gobiernos europeos y de paso ganar peso en instituciones clave como la Comisión Europea y el Consejo. De ahí que no sea un cita corriente. 

"Hace cinco años ni en Rusia ni en Estados Unidos se hubieran preocupado ni medio minuto por las elecciones europeas. Ahora tenemos a Steve Bannon intentando crear un movimiento claramente de extrema derecha paneuropeo pero antieuropeo", responde un alto cargo, con tres décadas de experiencia en las instituciones europeas, sobre lo mucho que está en juego en la próxima cita electoral.