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ABORTO EN ARGENTINA

Muere la bebé de una niña violada a la que forzaron a dar luz en Argentina

A pesar de que la ley la amparaba, las autoridades se negaron a interrumpir el embarazo

El caso ha provocado estremecimiento en una sociedad movilizada en favor de los derechos de las mujeres

Abel Gilbert

Activistas argentinas disfrazadas del personaje de ’El cuento de la criada’ en la manifestación del 8 de marzo en Buenos Aires. 

Activistas argentinas disfrazadas del personaje de ’El cuento de la criada’ en la manifestación del 8 de marzo en Buenos Aires. 

Una niña de 11 años había tenido que dar forzosamente a luz en la provincia de Tucumán, al noroeste de Argentina. Las autoridades se negaron a interrumpir su embarazo a pesar de que la había violado la pareja de su abuelaLa bebé murió ayer por complicaciones respiratorias, nada menos que el 8 de marzo. La noticia conmocionó a una Buenos Aires desbordada por la mara feminista y con el grito a flor de piel a favor de una ley que despenalice el aborto.

El episodio ha provocado tanto impacto en su momento que las directoras del Hospital Eva Perón y la ministra de Salud tucumana, Rossana Chahla, fueron denunciadas penalmente por haber forzado a la pequeña Lucía a continuar con el embarazo en contra de su voluntad y pese a que existe un protocolo que la ampara para suspenderlo.  

Lucía se convirtió en el rostro del atraso de la Argentina que sueña modernizarse. Había llegado a un hospital de una de las provincias más pobres del país el último día de enero. Pero las responsables médicas le negaron la atención. Tuvieron que llevarla a otro establecimiento. Pero todo fue peor en el Eva Perón. Allí fue obligada a continuar con la gestación. Lucía recibió inyecciones de corticoides para que madurara el feto. El pedido a los gritos de que le sacaran “esa cosa” fue en vano. El 26 de febrero, y pese a los reclamos internacionales, la sometieron a una cesárea.

La representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) para América del Sur, Birgit Gerstenberg, consideró en su momento que la no prestación de determinados servicios a mujeres y niñas en condiciones legales “resulta discriminatoria, y las restricciones o prohibiciones absolutas en el acceso a la interrupción legal del embarazo pueden constituir tortura y malos tratos”.

La organización Mujeres x Mujeres (MxM), la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH, regional Tucumán) y Católicas por el Derecho a Decidir, llevaron de inmediato el caso a los tribunales. Se acusa a las autoridades clínicas y provinciales de “incumplimiento de deberes de funcionario público”.

El calvario de Lucía provocó un fuerte estremecimiento político en un país donde buena parte de los senadores del oficialismo y sectores del peronismo bloquearon en 2018 una ley en favor del aborto con el apoyo eclesial. Cuando se conoció su historia, el diario La Nación publicó un editorial en el cual destacó la supuesta decisión de las niñas violadas que llevan adelante sus embarazos en lugar de solicitar una interrupción legalizada desde hace casi un siglo para situaciones como esas. “El relato de estas realidades mueve a reflexionar sobre lo que es natural en la mujer, lo que le viene de su instinto de madre, lo que le nace de sus ovarios casi infantiles”, se señaló en un editorial titulado “Niñas Madres con mayúsculas”. La postura provocó una ola de repudios.