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CRISIS POLÍTICA EN EL PAÍS CARIBEÑO

Crece la tensión en las fronteras de Venezuela con Colombia y Brasil

Guaidó burló el control fronterizo y pidió a los militares desobedecer a Maduro

Este sábado la oposición intentará abrir el canal humanitario

Abel Gilbert

Un grupo de gente protesta en la frontera entre Brasil y Venezuela.

Un grupo de gente protesta en la frontera entre Brasil y Venezuela. / REUTERS / RICARDO MORAES

“Te pones celoso si me ves con otro / hago lo que quiero yo solo me la gozo”, cantó y se meneó la instagramer y modelo Lele Pons cuando el sol de Cúcuta cocinaba este viernes las cabezas de miles de personas apretujadas en la parte colombiana del puente Tienditas. El concierto Venezuela Aid Live se organizó para recaudar 100 millones de dólares destinados a los que más padecen el desastre económico. Más allá de los fines caritativos, puestos en duda por el madurismo, la música de varias estrellas de la canción hispanoamericana fue apenas el preludio de un día crucial. Este sábado, la oposición y la alianza internacional que lidera Estados Unidos tratará de perforar los cordones militares fronterizos y entrar la ayuda humanitaria. No solo se busca apaciguar penurias sino marcar el comienzo del fin de Nicolás Maduro. “Se viene el nuevo orden institucional”, presagió el presidente colombiano, Iván Duque.

Juan Guaidó, el presidente encargado cuya legitimidad fue reconocida por Washington y más de 50 países, no tiene dudas de que el horizonte de cambio es inexorable porque lo respalda la mayoría. Guaidó y su extensa comitiva intentaban el viernes cruzaron la frontera para encabezar en Cúcuta la caravana con alimentos y medicinas. Tenía prohibido salir del país. Su presencia en la ciudad colombiana supone un cachetazo a la seguridad bolivariana. Pero ademàs, Guaidó aseguró haber pasado a Colombia con ayuda militar. El sábado, anticipó, una multitud acompañará en las calles el intento de quebrar la lealtad castrense con Maduro.

Ya el viernes empezó a palparse la expectativa y la zozobra al mismo tiempo. Al menos dos integrantes de la comunidad originaria Kumaracapai murió y otros 15 resultaron heridos durante un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad, que abrieron fuego contra los protestantes.  Los indígenas se habían volcado a favor de la apertura del canal humanitario en la zona limítrofe con Brasil. Después del incidente, Guaidó llamó nuevamente a los uniformados a “ser parte de una salida a la crisis sin violencia” y “dar un paso como el general Hugo Carvajal Barrios, el exjefe de espías de Hugo Chávez que el jueves decidió darle la espalda a Maduro. “Decidan de qué lado están en esta hora definitiva”.

Participación de Miguel Bosé

La mayoría de los asistentes al concierto Venezuela Aid Live no parecían tener dudas de que los tiempos se aceleraban aunque Maluma, sobre el escenario, propusiera: “Hagámoslo muy lento, mamacita”. Miguel Bosé, en cambio, exigió rapidez. “Vete ya, Maduro”. A la comisionada de Derechos Humanos de la ONU, la chilena Michelle Bachelet, le pidió que “mueva las nalgas” para rendirse a la evidencia de lo que sucede.  

El foco internacional estaba en Cúcuta cuando había llegado al estado brasileño de Roraima el primer cargamento de alimentos. Maduro cerró la frontera. El vicepresidente de Brasil, el general Hamilton Mourão, dijo que el Gobierno de ultraderecha “jamás” entraría en una “confrontación bélica con Venezuela, a menos que nos ataquen”. Mourão estimó no obstante que “el lado colombiano” es el “más complicado”.  El presidente chileno, Sebastián Piñera, también llegó hasta Cúcuta para apoyar a Guaidó. “Maduro no es parte de la solución, es el problema”.

Contraprogramación de Maduro

En Caracas, el Gobierno anunció que había aceptado “asistencia técnica humanitaria” de la Unión Europea (UE) en materia sanitaria pero a través del sistema de las Naciones Unidas.  Maduro organizó del otro lado del puente un contraconcierto bajo el lema “Para la Guerra Nada”. El acompañamiento a la iniciativa fue mucho menor.

El portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Geng Shuang, calificó de “forzado” el envío de ayuda. “China está en contra de la injerencia militar y en contra de cualquier tipo de acción que provoque una escalada de tensión en Venezuela”, dijo. Su colega rusa, Maria Zajárova, dijo que Moscú tiene “información acerca de que empresas estadounidenses y sus aliados de la OTAN trabajan en la compra de grandes lotes de armas y munición en un país de Europa del Este para transferirlos seguidamente a las fuerzas opositoras de Venezuela”.  Los acontecimientos, advirtió, “han llegado a un punto crítico”. En el festival de la canción nadie tomaba en cuenta esos augurios. Las promesas de felicidad inminente eran más importantes.

Temas: Venezuela Brasil