Ir a contenido

EL DRAMA MIGRATORIO

Open Arms desarma el sueño europeo

La oenegé impulsa un proyecto para mostrar en los países de origen los mitos que alimentan la inmigración

Los jóvenes conocerán la auténtica realidad de Occidente y el desafío de sobrevivir a a un viaje tan peligroso

Víctor Vargas Llamas

Un miembro de Open Arms abraza a Josephine, una mujer camerunesa conmocionada por pasar varios días abrazada a un trozo de madera y rodeada de cadáveres tras el naufragio de la patera en que viajaban.

Un miembro de Open Arms abraza a Josephine, una mujer camerunesa conmocionada por pasar varios días abrazada a un trozo de madera y rodeada de cadáveres tras el naufragio de la patera en que viajaban. / JUAN MEDINA (REUTERS)

"¡Barça o muerte!". La proclama que retumba en el fondo ultra durante los partidos del Camp Nou se ha convertido en un grito de guera a miles de kilómetros del coliseo azulgrana, entre las callejuelas de la periferia de Dakar y sobre las playas senegalesas. "Barça ou barzakh!" se escucha en los improvisados partidillos de fútbol, trascendiendo su dimensión deportiva para convertirse en una proclama generacional que ilustra el sueño que borbotea en sus cabezas: una vida de éxitos en Europa. La ilusión de vestir la elástica azulgrana como culmen de un cambio de rumbo vital, el horizonte triunfal que les aguarda en territorio europeo, allá adonde aspiran a emigrar independientemente de los peligrosos obstáculos que les acechan en el camino. El reclamo engañoso que les empuja a una tierra prometida que, muy probablemente, no se revelará como tal. Casi tan improbable resulta para los migrantes africanos orillar una existencia de prosperidad y opulencia en el Viejo Continente como que lleguen a emular la trayectoria de Messi. Desmontar ese mito, falaz y tremendamente nocivo para numerosos jóvenes, es el nuevo reto de Proactiva Open Arms. Un desafío que se libra lejos del agua, en tierra firme, en el oeste de África. En origen, cuando el viaje aún es un esbozo en la cabeza y aún no es demasiado tarde.

Rutas de la inmigración de África a Europa

"No se trata de disuadirles de emigrar porque es su derecho, sino de informales de los riesgos del viaje, de que en Marruecos se encontrarán concertinas en Libia, campos de concentración. Y de demostrarles que Europa no es el destino que les han hecho creer", revela Arantxa Gurtubay, responsable de proyectos y financiación de la oenegé catalana. Ardua tarea ante un adversario tan tentador. "Los jóvenes miran sus móviles y allí ven fotos de sus colegas en París o Barcelona, en las que aparecen situaciones sobrevaloradas, irreales; pero eso no lo sabe el chaval en África, que aparta el smartphone y comprueba que en su entorno la realidad no resiste comparación", dice Gurtubay.

"La referencia de los jóvenes africanos ya no son los padres, sino las redes sociales. Y eso remata el falso mito"

Arantxa Guturbay

Responsble de proyectos de Proactiva Open Arms

La ensoñación occidental cobra fuerza y da pie a un cambio de paradigma: "Hay una doble brecha digital evidente entre padres e hijos, ya no solo por la tecnología, sino porque la referencia para la juventud ya no son sus progenitores, sino lo que ven en internet". Se culmina así un  mito europeo falseado, que obvia que aquí "hay mucha gente que no puede comprar coche o vivir en una casa preciosa y que con 45 años deben compartir piso porque no ganan un buen sueldo ni tienen la vida que allí presuponen", exponen desde Open Arms. "También deben conocer aspectos que chocan con su concepción cultural, como que aquí hay gente mayor que muere sola en un geriátrico, algo impensable en aquellos países", agrega. La oenegé trata de advertir a tiempo sobre ese duro despertar. "Hemos rescatado a miles de personas tan diferentes… Pero hay un runrún recurrente, las frases de si lo llego a saber y de esto no es lo que me habían contado. Por eso, nosotros queremos anticiparles la realidad", expone.

Un grupo de inmigrantes desembarca en la playa del Cañulo, emn la loclaidad gaditana de Tarifa. /JON NAZCA (REUTERS)

Concienciación

El proyecto oficial ha comenzado su singladura este febrero, en Senegal, sirviéndose de la experiencia acumulada en una experiencia piloto el pasado año en Ghana. ¿Por qué esa empeño en el oeste de África en un continente con tantas carencias? Buenos conocedores del territorio, la entidad centra sus esfuerzos allá donde puede hacer algo por cambiar la realidad. "Buscamos países donde realmente podamos obtener respuesta, que no estén sumidos en conflictos armados que obliguen a huir a las personas. Que se rijan por un régimen democrático, con un marco institucional propicio donde podamos incidir y concienciar", detalla Gurtubay. Premisas que se dan en África oriental, "con crecimientos anuales del PIB del 6-7%", por más que no obvian que hay parte de la población que pasa por serios apuros. En caso de consolidar el proyecto en Senegal, la pretensión de Open Arms es ampliarlo a países con una situación similar, como Gambia, Costa de Marfil y Ghana. 

"Rescatamos a miles de personas muy diferentes, pero se repite un runrún: 'si lo llego a saber' o 'no esperaba esto'"

Arantxa Guturbay

Responsble de proyectos de Proactiva Open Arms

Condiciones que se cumplen también en la corona metropolitana de Dakar, en localidades como Mboro Kayar, donde Open Arms ha puesto el foco. Allí van a vivir los jóvenes que no se pueden permitir los alquileres y la carestía de vida de la capital. Justo desde allí parten muchas de las pateras que enfilan la ruta europea. Allí actúan ya las cinco organizaciones con las que colabora la oenegé catalana, que han reclutado a una quincena de chavales, con paridad de género, para acceder al objetivo potencial: chicos de 18 a 30 años, mayoritariamente varones, y que han abandonado los estudios. De ahí que más que en las aulas, el objetivo se centre en asociaciones, clubs y otros espacios que frecuenten. Esperan llegar al menos a 2.500 personas al año por cada entidad.

Migrantes muertos en el Mediterráneo entre febrero del 2018 y febrero del 2019

Potencial

La cooperación también enmarca a entidades barcelonesas de inmigrantes, compatriotas que no hablan de oídas y conocen la durísima experiencia en primera persona. "Ellos nos ayudan a hacer vídeos donde se muestra la auténtica realidad: el malvivir, las continuas identificaciones de la policía, los años sin papeles…", describe Gurtubay. También sabrán de la cruda realidad del periplo hasta pisar tierra europea, si es que la alcanzan. Testimonios de personas acabadas de rescatar e imágenes de muertos en la tracesía. "Lo que no han visto, lo que las radios muestran como una mera cifra, una estadística de cadáveres, ahora aparece con cara y ojos, con toda la crudeza", dice la responsable de proyectos de la entidad.

"Quienes ya han migrado descubren la realidad: los años sin papeles, el malvivir, las identificaciones..."

Arantxa Guturbay

Responsable de proyectos de Proactiva Open Arms

Se trata de desinflar el sueño occidental que les han vendido. Que sepan cómo serían las circunstancias que les aguardan en el desierto. Y les enseñarán a situar en el mapa a su propio país, algo que no aciertan a hacer muchos de los rescatados en el Mediterráneo, al menos para saber lo lejos que les queda Europa. También lo cerca que puede tener la solución para una vida mejor. "La esencia del proyecto es demostrarles el tremendo potencial que hay en sus propios países, donde Facebook y Google ya están planeando establecerse y precisan mano de obra tecnológica que ahora van a buscar a la India. Que pueden tener un futuro próspero en casa", explica Gurtubay. Mostrarles que el mejor sueño que pueden cumplir, en realidad, lo tienen en África.