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EL FUTURO DE LA UE

Corbyn ofrece su apoyo a May a cambio de un 'brexit' suave

El líder laborista pone como condición que Londres acepte mantener la unión aduanera

Begoña Arce

Jeremy Corbyn, en la conferencia anual del Partido Laborista, el 25 de septiembre del 2018 en Liverpool.

Jeremy Corbyn, en la conferencia anual del Partido Laborista, el 25 de septiembre del 2018 en Liverpool. / REUTERS / PHIL NOBLE

El líder laborista, Jeremy Corbyn, ha planteado en una carta a la primera ministra, Theresa May, sus condiciones para respaldar el acuerdo del brexit de la primera ministra. El apoyo de los laboristas depende de que el Gobierno se comprometa a mantener estrechos vínculos con la Unión Europea tras el divorcio. Su principal demanda reclama que el Reino Unido entre "en una permanente y completa unión aduanera" con la UE.

Corbyn advierte de que la modificación de la salvaguarda irlandesa nos será suficiente para apoyar el acuerdo. "Sin cambios en sus líneas rojas de negociación, no creo que la simple búsqueda de modificaciones en los términos existentes de la salvaguarda sea una respuesta creíble y suficiente", señala en la misiva. Como solución, Corbyn propone un brexit suave, con el Reino Unido integrado en la unión aduanera, "tarifas exteriores comunes y un acuerdo sobre la política comercial que incluya el que su opinión sea tenida en cuenta en los futuros acuerdos comerciales de la UE".  La opción de permanecer en la unión aduanera ha sido rechazada tajantemente May desde el principio de las negociaciones.

Espacio Económico Europeo

En su carta, Corbyn parece deslizarse hacia el llamado modelo Noruega Plus, para que, al finalizar el periodo de transición en diciembre del 2020 el Reino Unido ingrese en la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), a la que pertenecen Noruega, Islandia, Liechtenstein y Suiza. Esa adhesión permitiría a los británicos el acceso al Espacio Económico Europeo (EEE) compartido con los países comunitarios, sin estar bajo la jurisdicción del Tribunal de Justicia Europeo. El Reino Unido también quedaría fuera de la política agraria y pesquera de la UE, pero ese acceso al mercado único requiere el mantener la libertad de movimiento.

Corbyn venía hablando de la necesidad de controlar la inmigración y "gestionarla razonablemente". Ahora no menciona ese punto esencial. May considera que Noruega Plus no cumple con lo que los británicos votaron en el referéndum. Si girará en la dirección de un brexit suave como salida a la actual situación, los conservadores euroescépticos en el Partido Conservador y en su propio gobierno le impedirían seguir al frente del Ejecutivo. Tarde o temprano May deberá elegir entre el partido o el país.  

Tensión laborista

No es solo la primera ministra la que tiene problemas con los suyos. El tono de la carta de Corbyn era, a juicio de los laboristas a favor de la permanencia, demasiado conciliador. Una complicidad dando a entender que está dispuesto a abrir la vía a la aprobación del acuerdo en la Cámara de los Comunes.

Corbyn ni siquiera mencionaba la posibilidad de un segundo referéndum y la dirección laborista ha negado que esa vaya a ser automáticamente su opción en caso de que May rechace la oferta.  La estrategia de Corbyn ha vuelto a exacerbar la tensión dentro de un partido cuyos afiliados son gente joven y mayoritariamente antibrexit. A eso hay que añadir que 70 de sus propios diputados firmaron a favor de una segunda consulta.