04 abr 2020

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Derechos humanos

La Unicef asegura que el 45% de los niños del mundo viven en pobreza

El informe elaborado conjuntamente con la Organización Internacional del Trabajo cifra en sólo un tercio los menores que gozan de protección social

El Periódico

Unicef alerta sobre la situación de vulnerabilidad en la que viven los menores en algunas partes del mundo. EFE/EPA/JALIL REZAYEE

Unicef alerta sobre la situación de vulnerabilidad en la que viven los menores en algunas partes del mundo. EFE/EPA/JALIL REZAYEE / EPA

El fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha cifrado en un 45% los niños del mundo que viven en pobreza y calcula que solo una tercera parte de ellos cuenta con una protección social que les permita crecer y desarrollarse gozando de sus derechos elementales. En un informe conjunto, la Unicef y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), destacan la importancia del bienestar de los menores más allá de los beneficios que supone a nivel individual, ya que afirman que una “infancia protegida es vital para el desarrollo de un país a corto y largo plazo”.

"En casi todas las regiones, la pobreza afecta a los niños de manera desproporcionada; ellos tienen el doble de probabilidades que los adultos de vivir en pobreza extrema", ha dicho la directora del Departamento de Protección Social de la OIT, Isabel Ortiz, al presentar el informe. El estudio sostiene que los sistemas de protección social son la herramienta adecuada para abordar la pobreza y la vulnerabilidad económico-social de los menores.

La OIT hace referencia en el documento a la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Convención de los Derechos del Niño, que “establecen claramente el derecho a la protección social y la Agenda 2030 la incluye en el primero de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”. "Los niños entre 0 y 14 años son el 25 % de la población mundial, pero sólo se asigna el 1,1 % del Producto Global Bruto a su protección social", ha revelado Ortiz.

Casos exitosos

En Europa y Asia Central el 87% de los menores están protegidos. En América, el porcentaje se reduce a 66%, en Asia y el Pacífico se ubica en 28% y en África a 16%. En este último continente sólo se destina el 0,6% del PIB a la protección social de los menores. Pese a las cifras, el informe resalta una tendencia positiva que han registrado en los últimos años los programas de transferencias de efectivo que impactan directamente en la alimentación, salud y educación de los niños. El informe menciona a Argentina, Chile, Mongolia o Sudáfrica, como casos exitosos ya que están en camino o ya han alcanzado la cobertura social universal para ellos.

Pero por otro lado, lamenta que “muchas naciones todavía tengan programas muy limitados de protección, con beneficios inadecuados e instituciones fragmentadas y débiles”. Ortiz explicó que uno de los obstáculos más frecuentes son las presiones que hay sobre los presupuestos públicos debido a políticas de austeridad o de consolidación fiscal, que pueden conllevar al recorte de subsidios destinados a las familias. Aunque se trata de políticas económicas de corto plazo, su impacto en los niños puede ser de muy largo plazo, al afectar su acceso a la educación, sus posibilidades de recibir atención médica y su nutrición cuando están en pleno crecimiento.

Para avanzar hacia la protección social de la infancia, Unicef y OIT recomiendan expandir rápidamente los beneficios para los niños y las familias, incluyendo el otorgamiento de ayudas monetarias universales a los menores como un instrumento práctico para avanzar hacia la cobertura universal.