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EFECTOS DE UNA ESCISIÓN

Nissan renuncia a fabricar su nuevo modelo en Inglaterra por "la incertidumbre persistente" del 'brexit'

Begoña Arce

Trabajadores de Nissan de la planta de Sunderland.

Trabajadores de Nissan de la planta de Sunderland. / AFP / OLI SCARFF

El éxodo de las grandes compañías extranjeras a causa del ‘brexit’ continúa. La última en renunciar a una enorme inversión en Inglaterra ha sido la automovilística Nissan. La firma japonesa da marcha atrás en los planes, anunciados en octubre del 2016, de fabricar uno de sus modelos, el X-Trail, en la planta inglesa que posee de Sunderland, la principal que posee en Europa.  La “incertidumbre persistente” del ‘brexit’ ha sido el motivo para producirlo en su fábrica japonesa de Kyushu. “Hemos tomado esta decisión por razones económicas, pero la incertidumbre persistente sobre las futuras relaciones del Reino Unido con la Unión Europea no ayuda a una empresa como la nuestra a planear el porvenir”, ha explicado Gianluca de Ficchy, presidente de Nissan Europe.

Un tiro en el pie

Lo ocurrido es Sunderland es un buen ejemplo y no el único, de las contradicciones de los votantes del ‘brexit’ y la irracionalidad de una decisión, en la que el país se juega su futuro. La fábrica de Nissan en Sunderland emplea a 7.000 trabajadores y de ella salen medio millón de vehículos al año, de los cuales el 55% se exporta a países de la Unión Europea. Esa exportación se realiza en estos momentos sin derechos de aduana, algo de la máxima importancia, que puede cambiar con el 'brexit'. A pesar de ello, el 61% de los votantes de esta la ciudad en el nordeste de Inglaterra, optó por la salida de la UE en el referéndum. La historia se repite en otros lugares de Inglaterra, haciendo válida esa imagen de pegarse un tiro en el pie, cada vez más asociada con el ‘brexit’.

Viaje a Bruselas

Mientras los grandes empresas, pero también las medianas y pequeñas, se han cansado de esperar y trasladan sedes, capitales y personal a ciudades del euro como Dublín, Fránkfurt, o París, Theresa May, insistió el domingo que no habrá retrasos en la salida de UE prevista para el 29 de marzo.  La primera ministra no ha presentado hasta ahora ninguna solución al problema de la frontera irlandesa y Bruselas se opone rotundamente a reabrir la negociación del acuerdo. Así y todo, en un artículo en The Sunday Telegraph, May se ve de nuevo en la capital comunitaria. “Cuando regrese a Bruselas para batallar por Gran Bretaña e Irlanda del Norte, lo haré armada con un nuevo mandato, nuevas ideas y una renovada determinación para encontrar una solución pragmática”, afirma. El viaje aún no tiene fecha y las nuevas ideas tampoco.    

Evacuación de la familia real

A menos de dos meses de la salida de la UE y sin acuerdo a la vista, la prensa está llena de rumores sobre supuestos preparativos para hacer frente al caos que se avecina. The Sunday Times y el Mail on Sunday evocaban el traslado de la familia real fuera de Londres, si se producen graves disturbios en la capital, un plan elaborado durante la Guerra Fría, por el miedo entonces a un ataque nuclear por parte de la Unión Soviética.