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GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO

El régimen de Asad "planificó el asesinato" de una periodista estadounidense en 2012

Un tribunal de EEUU asegura que Damasco bombardeó deliberadamente el edificio donde se encontraba la reportera

La justicia condena al régimen sirio a pagar 300 millones de dólares a la família de Marie Colvin, asesinada en Homs

Adrià Rocha Cutiller

Marie Colvin, periodista estadounidense asesinada en Siria.

Marie Colvin, periodista estadounidense asesinada en Siria. / JOEL RYAN (AP)

Hacía días que estaba siendo seguida y rastreada cuando Marie Colvin, reportera estadounidense y periodista del ‘The Sunday Times’, entró, el 22 de febrero de 2012, en un centro de prensa en la ciudad siria de Homs. La revolución había empezado un año antes, y las calles de las ciudades de Siria habían vibrado contra Bashar al Asad y su Gobierno, que reprimió con su Ejército unas manifestaciones que se convirtieron, con el paso del tiempo, en guerra civil.

Entonces, un mortero, disparado desde una base militar del régimen, impactó contra el centro de prensa en Homs: Marie Colvin, que estaba allí, murió en la explosión, que también mató a otro periodista, el francés Rémi Ochlik.

Ahora, siete años después, un tribunal federal estadounidense, revisando el caso, ha llegado a una conclusión: el asesinato de Colvin y Ochlik fue premeditado. El Ejército de Asad disparó al edificio, según la sentencia, precisamente porque sabían que la estadounidense estaba ahí.

«Colvin fue asesinada por el Gobierno sirio mientras contaba las atrocidades ocurridas durante la guerra. Fue atacada especialmente por su trabajo, con el propósito de silenciar a aquellos que reporteaban sobre el creciente movimiento opositor en Siria», ha dicho el juez este jueves: ha condenado al régimen de Asad a pagar a la familia de Colvin 300 millones de dólares como compensación.

Ascenso y coche nuevo

La investigación sigue: cuando los oficiales sirios supieron que Colvin había muerto, según una fuente anónima citada en la sentencia, muchos dentro de palacio lo celebraron; a los que ejecutaron las órdenes de matar a la periodista se les recompensó con un ascenso de rango y un coche nuevo.

En total, desde 2012, 126 periodistas han muerto mientras hacían su trabajo en Siria. A ellos, por supuesto, se les debe sumar el medio millón largo de civiles muertos. Según las estimaciones, más del 90% de ellos, muertos a causa de los bombardeos de Asad.

«Estos hallazgos no traerán a Colvin de vuelta, pero mandarán un mensaje claro a las autoridades en todo el mundo. Matar periodistas tiene consecuencias», ha dicho, en un comunicado publicado este viernes, el Comité internacional para la Protección de los Periodistas (CPJ, en inglés).

«Marie dedicó toda su vida a luchas contra las injusticias y siempre del lado de las víctimas de la guerra -ha dicho Cathleen Colvin, hermana de la periodista y quien presentó la denuncia ante la justicia estadounidense-. Han pasado casi siete años desde su muerte y no hay día en el que no piense en ella».