25 oct 2020

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La UE se reafirma: "No se va a renegociar"

May aseguró el martes que viajaría a Bruselas para replantear la salvaguarda irlandesa

Juncker avisa que, tras la votación del martes, aumenta el riesgo de una "salida desordenada"

Silvia Martinez / Bruselas

Theresa May y Jean-Claude Juncker, en Bruselas.

Theresa May y Jean-Claude Juncker, en Bruselas. / REUTERS / Yves Herman

Más claro agua. En menos de dos meses Reino Unido saldrá de la Unión Europea y el acuerdo de retirada cerrado con el Gobierno británico es el mejor y el único posible. “La UE ya lo dijo en noviembre, en diciembre, tras la primera votación en la Cámara de los Comunes en enero” y “el debate de ayer no cambia las cosas. No se va a renegociar el acuerdo de retirada”, ha zanjado el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, durante el primer debate celebrado por la Eurocámara tras la decisión de Westminster de enviar a Theresa May a Bruselas a renegociar el mecanismo de salvaguarda para Irlanda.

Una salvaguarda –conocida como ‘backstop’- que, según ha subrayado Juncker, no tienen intención de ser utilizada pero que no puede desaparecer del pacto porque se trata de una poliza de seguros de emergencia, necesaria para evitar el regreso de una frontera física en caso de derrape de las negociaciones. “A veces me da la impresión de que se espera que los 26 abandonen el ‘backstop’ y a Irlanda en el último minuto pero esto no es un juego ni un asunto bilateral. La frontera de Irlada es una frontera europea”, ha avisado recordando que “no se puede volver a los tiempos oscuros del pasado” y poner en riesgo el Acuerdo de paz de Viernes Santo.

Juncker está convencido de que May está comprometida seriamente con este objetivo pero ha afeado la falta de claridad que sigue existiendo en Westminster. “Sabemos que la Cámara de los Comunes está en contra de muchas cosas, en contra del ‘brexit’ sin acuerdo, del ‘backstop’, pero todavía no sabemos exactamente a favor de qué está”. La misma sensación con la que se ha quedado el presidente de la UE, Donald Tusk, tras su conversación este miércoles con May. "Ayer conocimos lo que no quiere Reino Unido pero todavía no sabemos lo que quiere", ha avisado. Por eso, siguen acelerando los preparativos en caso de un divorcio a las malas ya que “la votación ha aumentado el riesgo de una retirada caótica del Reino Unido” y “debemos prepararnos a todos los escenarios, incluido el peor”, ha dicho Juncker.

Críticas de Barnier a Londres

Junto a él ha comparecido el negociador jefe de la UE, Michel Barnier, que ha criticado a May por distanciarse del acuerdo que ella misma ha negociado durante casi dos años. El francés ha ido más lejos todavía y ha arremetido, aunque sin citarlos, contra los ex negociadores británicos, como Dominique Raab. “Cuando escucho a personas que participaron en la declaración, francamente no me queda ninguna gana de aceptar este juego de culpas de unos a otros”, ha afeado.

Al igual que Juncker, Barnier ha defendido la existencia del ‘backstop’ irlandés como una “solución realista” resultado de la negociación con Londres y ha enfriado las posibilidades de buscar una solución alternativa, tal y como ha pedido Westminster. “Francamente nadie, de ninguno de los dos lados, puede decir de forma clara cual puede ser ese arreglo alternativo que sea operativo”, ha insistido. El negociador francés ha recordado, no obstante, la disposición de la UE a revisar la situación en el marco de la relación futura con el Reino Unido si Londres mueve sus líneas rojas. “Si la solicitud británica va más allá de un acuerdo de libre cambio estamos dispuestos a debatir y responder con nuestra propia ambición”, ha insistido.

Mantener la unidad

Lo más importante para Bruselas, en todo caso, es mantener la unidad a 27. “Soy optimista por naturaleza y creo en las instituciones democráticas. Estoy convencido de que se podrá alcanzar un acuerdo para seguir adelante en esa asociación” pero “es importante que la UE conserve la calma y permanezca unida y determinada”, ha indicado Juncker durante un debate en el que se han escuchado muchas críticas hacia Londres.

"Si el Parlamento británico no lo sabe hacer, que sea el pueblo quien decida otra vez", ha sugerido el socialista italiano, Roberto Gualtieri. "Podemos hablar de muchas cosas pero que no nos vengan ahora y nos digan que no quieren un 'backstop', si no sale adelante esto no sale lo demás", ha advertido el conservador alemán Elmar Brok. Para el liberal Guy Verhoftstadt la pregunta es muy sencilla. "La primera ministra británica regresa a Bruselas. Siempre es bienvenida pero ¿para qué?", ha espetado. "No entiendo que lo que empezó como una riña sea un problema existencial del Reino Unido", se ha quejado.