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informe

El mundo suspende la asignatura de lucha contra la corrupción

La organización Transparencia Internacional atribuye a esta lacra la crisis de la democracia

España se mantiene en el puesto 41 de 180 países pero entre los diez peores de la UE

Silvia Martinez

Acto de protesta en Valeta, Malta, contra el comisario de policía Lawrence Cutajar y en honor a la periodista de investigación asesinada Daphne Caruana Galizia en octubre del 2017.

Acto de protesta en Valeta, Malta, contra el comisario de policía Lawrence Cutajar y en honor a la periodista de investigación asesinada Daphne Caruana Galizia en octubre del 2017. / AP / RENE ROSSIGNAUD

El mundo sigue suspendiendo la asignatura de lucha contra la corrupción. El 'Índice de Percepción de la Corrupción 2018', que elabora cada año Transparencia Internacional y que se hace público este martes, revela la incapacidad de la mayoría de los países para controlar un problema que sigue abordándose con excesiva lentitud y que, según esta organización, está contribuyendo a la crisis de la democracia. Desde 2012, solo 22 de los 180 países estudiados han registrado mejoras significativas. España se mantiene en el puesto 41, con 58 puntos.

El índice otorga una puntuación de 0 (sumamente corrupto) a 100 (muy transparente), en función de la percepción que tienen expertos y ejecutivos sobre el grado de corrupción existente en el sector público en relación a sobornos, desvío de fondos públicos, protección legal de los denunciantes, acceso de la sociedad civil a información sobre asuntos públicos o trabas administrativas entre otros. Para ello se utilizan 13 fuentes de datos de 12 instituciones independientes. 

El informe confirma que dos tercios de los países analizados no llegan a los 50 puntos y que la media global es de 43 puntos. A la cabeza encontramos en esta ocasión a Dinamarca (88), que supera a Nueva Zelanda (87) como país donde existe una menor percepción de corrupción, y ligeramente por delante de Finlandia, Suecia y Suiza (85), Noruega (84), Holanda (82) y Canadá (81).

A la cola del mundo: Somalia (10), Siria y Sudán del sur (13), Yemen y Corea del norte (14), pero relativamente cerca de la Venezuela de Nicolás Maduro que con 18 puntos ocupa el puesto 144 del mundo. A juicio de Patricia Moreira, directora ejecutiva de Transparencia Internacional la conclusión está clara: “la corrupción socava la democracia y genera un círculo vicioso que provoca el deterioro de las instituciones democráticas que progresivamente van perdiendo su capacidad de controlar la corrupción”.

La UE, alumno aventajado

El informe constata que Europa occidental y la UE es, un año más, la región que mejor nota obtiene con una media de 66 puntos frente a los 32 de África. 14 de los 20 países que encabezan la clasificación de los menos corruptos son países europeos la comparativa también revelan algunos retrocesos. Por ejemplo, la deriva autoritaria emprendida por Victor Orbán sigue haciendo caer puestos a Hungría que se ha dejado ochos puntos en los últimos cinco años y se sitúa con 47 (55 en 2012).

También retroceden ligeramente Bulgaria, Rumanía, Grecia y Malta que, tras el asesinato de la periodista de investigación Daphne Caruana, los escándalos de visados de oro y los Papeles de Panamá ha descendido hasta los 54 puntos, solo cuatro menos que España que saca peor nota, por ejemplo, que Polonia pese a su deriva judicial. Según los autores del informe el auge de los movimientos populistas obliga a estar muy atento en países como República checa, Austria o Italia. A nivel global la consigna de Transparencia Internacional es seguir vigilando también a Estados Unidos y Brasil.

Temas: Corrupción