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El Papa habla claro

El Papa Francisco se refirió a las víctimas del aborto y de los abusos en el seno de la iglesia

"Hoy el Vía Crucis de tu hijo se prolonga en el grito sofocado de los niños a quienes se les impide nacer"

El Periódico

El Papa Francisco se refirió a las víctimas del aborto y de los abusos en el seno de la iglesia

EFE

El Papa Francisco se ha referido este viernes a las víctimas víctimas del aborto y de los abusos, también en el seno de la Iglesia, así como de las mujeres maltratadas, durante el rezo del Via Crucis, que según ha recalcado, se prolonga en la actualidad en todos ellos.

Francisco ha presidido este acto multitudinario, que ha congregado a decenas de miles de peregrinos en el Campo Santa María la Antigua (Cinta Costera) de Panamá, dentro de los actos de la Jornada Mundial de la Juventud que se celebra hasta el próximo domingo en la capital panameña.

"Hoy el via crucis de tu hijo se prolonga en el grito sofocado de los niños a quienes se les impide nacer y de tantos otros a los que se les niega el derecho a tener infancia, familia, educación; en las mujeres maltratadas, explotadas y abandonadas, despojadas y ninguneadas en su dignidad; en los ojos tristes de los jóvenes que ven arrebatadas sus esperanzas de futuro por la falta de educación y trabajo digno; en la angustia de rostros jóvenes que caen en las redes de gente sin escrúpulos ?entre ellas también se encuentran personas que dicen servirte, Señor?, redes de explotación, de criminalidad y de abuso, que se alimentan de sus vidas", ha enumerado.

Mensaje claro y directo

El Pontífice ha accedido al escenario a las 17.00 horas (23.00 horas en España) con la Cruz y el Icono de la JMJ. En su intervención, tras la escenificación de las catorce estaciones del Via Crucis, el Santo Padre se ha dirigido a los miles de peregrinos que, desde hacía horas, se habían ido congregando, procedentes de 140 países, según fuentes oficales.

"El vía crucis de tu Hijo se prolonga en tantos jóvenes y familias que, absorbidos en una espiral de muerte a causa de la droga, el alcohol, la prostitución y la trata, quedan privados no solo de futuro sino de presente. Y así como repartieron tus vestiduras, Señor, queda repartida y maltratada su dignidad", ha añadido.

Pero también ha prolongado ese Via Crucis en en jóvenes con rostrosfruncidos que perdieron la capacidad de soñar, de crear e inventar el mañana y que se "jubilan" con el sinsabor de la resignación y el conformismo, "una de las drogas más consumidas" en la actualidad.

¡Aquí estoy!

El Papa se ha preguntado que hacen ante este sufirmiento. "Queremos ser una Iglesia que sostiene y acompaña, que sabe decir: ¡Aquí estoy! en la vida y en las cruces de tantos cristos que caminan a nuestro lado. De María aprendemos a decir 'sí' al aguante recio y constante de tantas madres, padres, abuelos que no dejan de sostener y acompañar a sus hijos y nietos cuando 'están en la mala" De ella aprendemos a decir "sí" a la testaruda paciencia y creatividad de aquellos que no se achican y vuelven a comenzar en situaciones que parecen que todo está perdido", ha subrayado.

Por otro lado, ha vuelto a referirse a las migraciones para recalcar que quieren ser la Iglesia que propicie una cultura que sepa "acoger, proteger, promover e integrar"; que no estigmatice y "menos generalice en la más absurda e irresponsable condena de identificar a todoemigrante como portador de mal social".

Además, ha defendido el papel de los abuelos: "Queremos ser una Iglesia de la memoria que respete y valorice a los ancianos y reivindique su lugar", ha insisido.

El Via crucis representado en esta ocasión seguía las estaciones compuestas por San Juan Pablo II. Un grupo de una decena de jóvenes, ataviados con vistosas vestiduras de colores características de varios países centroamericanos, portaban la Cruz y el icono de los jóvenes, signos de la Jornada Mundial de la Juventud, recorriendo cada una de las estaciones del Via Crucis.

Cada una de ellas estaba en relación con un problema de AméricaLatina. En cada estación, cada oración se acompañaba de una música y unacoreografía, además de una invocación a la Patrona de diversos paísescentroamericanos.

Así, jóvenes de Honduras presentaron la realidad de los pobres, los jóvenes y las vocaciones. En la segunda estación, unos cubanos reflexionaron sobre el desafío del ecumenismo; representantes de El Salvador, el país de san Óscar Romero, rezaron sobre la iglesia de los mártires.

Hasta catorce desafíos se abordaron: los indígenas (representantes de Guatemala), la ecología y la casa común (Costa Rica); los migrantes y refugiados (Venezuela); las víctimas de desastres y de abusos (Haití); la esperanza de los jóvenes (Brasil); la violencia contra la mujer (República Dominicana); derechos humanos (Colombia); la corrupción (Puerto Rico); las madres (Estados Unidos); el terrorismo y los asesinatos (México); el aborto (Nicaragua). Al acabar, una oración 'De la Cruz a la Luz' ha acompañado la iluminación de la Cruz.