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CERCO AL PRESIDENTE

Un estrecho colaborador de Trump detenido por su relación con la trama rusa

Roger Stone ha sido acusado de siete cargos por el fiscal especial Robert Mueller

Ricardo Mir de Francia

Roger Stone  excolaborador del presidente estadounidense  Donald Trump 

Roger Stone  excolaborador del presidente estadounidense  Donald Trump  / JIM LO SCALZO (EFE)

La investigación de la trama rusa que persigue al presidente Donald Trump ha dado este viernes un nuevo golpe al imputar a uno de los más estrechos colaboradores del magnate. Roger Stone ha sido arrestado en su casa de Fort Lauderdale (Florida) poco antes de la salida del sol tras ser acusado de siete cargos por obstruir la investigación, mentir a las autoridades e intimidar a un testigo. La documentación presentada por el fiscal especial Robert Mueller sostiene que la campaña de Trump se puso en contacto con Stone en el verano del 2016 para preguntarle sobre futuras filtraciones de Wikileaks, la organización que publicó los emails pirateados a la campaña de Hillary Clinton, lo que sugiere que podrían haber tenido conocimiento del material robado antes de que se hiciese público.

Stone es uno de los personajes más excéntricos y cínicos de la política estadounidense, un veterano lobista y asesor republicano que gusta definirse a sí mismo como un “sucio embaucador” y un “agente del caos”. Amigo de Trump desde finales de los años setenta, trabajó brevemente para su campaña en 2015 y más tarde siguió vinculado al empresario como asesor informal. Y fue entonces cuando su nombre adquirió protagonismo. Stone empezó a levantar sospechas después de que jaleara públicamente a Wikileaks y dijera estar en contacto con los hackers que le suministraron la información. Nada menos que la inteligencia rusa, según concluyó después la seguridad estadounidense. 

Primeros emails

Ahora la acusación sostiene que la campaña de Trump contactó con Stone poco después de que la organización de Assange publicara los primeros emails demócratas para pedirle “qué otra información dañina” tenían sobre Clinton. Aunque los cargos no incluyen el delito de conspiración, esa parece ser la pista que persigue el equipo de Mueller. Los abogados de Stone han dicho que las acusaciones son “ridículas”, mientras la Casa Blanca se ha distanciado del imputado al asegurar que los cargos no tienen nada que ver con el presidente.