Ir a contenido

CRISIS EN CARACAS

Trump reconoce a Guaidó como presidente legítimo de Venezuela

Con el aval norteamericano, Guaidó se autoproclamó mandatario encargado durante un mitin en Caracas

Maduro rompió relaciones con EEUU y dio 72 horas para que todo su personal diplomático abandone el país

Abel Gilbert

Trump reveló su decisión en un comunicado, minutos después de que Guaidó anunciara que asume las competencias del Ejecutivo venezolano para luchar contra la ’usurpación’ de la Presidencia por parte de Maduro. / EFE VÍDEO

La crisis venezolana ha entrado en otra fase altamente peligrosa: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió acelerar sus tiempos desde el momento en que reconoció al titular de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento)  Juan Guaidó, como presidente legítimo del país sudamericano.  Nicolas Maduro respondió con la ruptura de relaciones dioplomáticas con Washington. “Fuera, se van, tienen 72 horas, basta de intervencionismo. Los asuntos de Venezuela se resuelven en casa. Pretenden gobernarnos desde Washington y Bogotá. ¿Nos convertiremos en esclavos de la oligarquía colombiana? No, defenderemos el derecho a nuestra propia existencia”. El breve comunicado de Trump,  no  había sorprendido a nadie  en una Caracas cuyas calles fueron la caja de resonancia de la confrontación entre opositores y chavistas. “¡Y va caer,  este Gobierno va a caer!”, gritaron unos. “No al golpe fascista”, respondieron otros. Al menos 13 personas perdieron la vida, según versiones periodísticas no confirmadas.  EE.UU dijo que utilizará  “todo el poder económico” para forzar la salida de Maduro y le reclamó a otros países “occidentales” obrar de la misma manera. Salvo México, Uruguay, Bolivia, Nicaragua y Cuba, la región  dio señales de que se plegará sin matices a la Casa Blanca.  The Washington Post alertó: “el reconocimiento de Guaidó podría tener grandes consecuencias”. La posibilidad de una deriva militar del conflicto se ha instalado en el horizonte. “Todas las opciones están sobre la mesa”, dijo Trump. Un funcionario de la Casa Blanca, citado por El Nuevo Herald, de Miami, fue más directo. Señaló que si prevalece la violencia en Venezuela, Maduro y los suyos “tendrán sus días contados”. El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, calificó a Maduro de “ex presidente” sin autoridad para romper vínculos. “Estados Unidos conducirá sus relaciones a través del Gobierno del presidente interino Guaido, quien ha invitado a nuestra misión a permanecer en Venezuela”.

EL PAPEL DE GUAIDÓ

Confiada en la bendición de Trump, la AN llamó al antichavismo y a los descontentos con el Gobierno a sumarse a la que consideran su batalla decisiva. La plaza Juan Pablo II, en una de las zonas más prósperas de una Caracas pauperizada, fue el centro de las protestas. Juan Guaidó fue allí  recibido con aclamaciones. “¡Presidente, presidente!”, lo llamaron y le pidieron que preste juramento a ese cargo.  No los defraudó. Levantó su mano y, “ante Dios todo poderoso”, asumió “formalmente la competencia del Ejecutivo de la Nación como presidente encargado”. Tras la autoproclamación,  le tomó juramento a los manifestantes, que se comprometieron a luchar “contra el usurpador hasta lograr plenamente” el restablecimiento de la Constitución. “Sabemos que esto va a tener consecuencias”. El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) había ordenado a la fiscalía “actuar de forma inmediata” contra las autoridades de la AN por realizar actos declarados inconstitucionales. Guaidó dijo que no tenía miedo de ser detenido

Aseguró además que la escena de masas de la plaza Juan Pablo II se  había repetido en 53 concentraciones en todo el país y en disrtintas partes de mundo.  Y remarcó que el 23 de enero, cuando se cumple aniversario de la caída del dictador Marco Pérez Jiménez, los venezolanos comenzaron a recuperar su independencia. Maduro había sostenido que la AN es la cabeza de playa de una intervención internacional impulsada por Washington. “¿Se viene la invasiónEs puro cuento”, dijo Guaidó y aseguró que el Congreso que encabeza ha comenzado a asumir competencias en el ejercicio del poder. “¿A quién reconoce la comunidad internacional? Una banda no hace presidente”.  Con el nuevo aval norteamericano, el Parlamento ha comenzado a diseñar  los mecanismos para hacer efectivo un canal humanitario que permita a la población mitigar los problemas de alimentos y medicinas. 

EL FACTOR MILITAR

Pero más audaz fue la otra revelación hecha por Guaidó:  se aprobará una ley de amnistía para militares y civiles para “que se pongan del lado de la Constitución”. Las instituciones castrenses son hasta ahora el pilar del madurismo pese a las expresiones de descontento, el arresto de 180 uniformados y las deserciones. Los altos mandos se mantienen al lado del presidente.  No en vano, en sus propios mitines el chavismo alabó la “indestructible” unión cívico-militar. La oposición apuesta a que ese lazo se fisure. En la noche del miércoles, mientras se reportaban nuevos incidentes en zonas de Caracas, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, descartó esa posibilidad. “Los soldados de la Patria no aceptamos a un presidente impuesto a la sombra de oscuros intereses ni autoproclamado al margen de la Ley. La Fuerza Armada Nacional bolivariana (FANB) defiende nuestra Constitución y es garante de la soberanía nacional”, dijo a través de las redes sociales.

 Maduro encontró también su respaldo social.  Durante su mitin,  se mofó de Guaidó pero, como él, también le pidió a Dios una bendición para pasar una prueba de enormes escollos. “Debemos estar en movilización permanente. Le digo a la derecha intervencionista que no se fíen del imperio: los gringos no tienen amigos, tienen intereses, quieren nuestro petróleo y nuestro oro. Esta insensatez debe provocarnos el menor daño posible”. En medio de la alta tensión política, el papa Francisco llegó a la fronteriza Panamá para participar de un multitudinario encuentro con jóvenes católicos. La cercanía geográfica con Venezuela seguramente lo llevara a pronunciarse nuevamente a favor de aquello que aparece hoy fuera de agenda: una salida negociada al conflicto.  El expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, quien participó de un intento fallido de mediación junto con el Vaticano,  alertó que Venezuela no está exenta de terminar en “un conflicto civil con consecuencias que pueden ser dramáticas”.  

Temas: Venezuela