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Robo de combustible

México: Descubren otra fuga de gasolina cerca del lugar de la explosión

Este daño en el ducto fue descubierto a unos 10 kilómetros de Tlahuelilpan, en el estado de Hidalgo, donde sucedió la peor tragedia de este tipo en el país

El Periódico

Toma clandestina de gasolina en  proximidades de Tlahuelilpan donde ocurrió una explosion  EFE MLA

Toma clandestina de gasolina en  proximidades de Tlahuelilpan donde ocurrió una explosion  EFE MLA / EFE

Una fuga en un ducto de combustible fue descubierta y cercada por el Ejército mexicano en las proximidades de Tlahuelilpan, donde el viernes pasado una explosión ha dejado por el momento 91 muertos y 52 heridos.

La fuga en el ducto de Tula (estado de Hidalgo) a Salamanca (estado de Guanajuato), fue localizada en una zona remota de Teocalco, municipio de Tlaxcoapan, a 10 kilómetros de Tlahuelilpan, informó el gobierno estatal.

Una patrulla del Ejército mexicano apoyado por la policía federal cercó el lugar para impedir que se aproximaran los habitantes de esta localidad, al tiempo que personal de Petróleos Mexicanos (Pemex) efectuaba trabajos de reparación. El combustible alcanzó una altura de cuatro metros y poco a poco fue perdiendo fuerza hasta ser controlada la fuga por el personal de la empresa estatal.

Tragedia por explosión

Esto apenas a unos días de ocurrida la explosión de un ducto mientras los pobladores recogían combustible con baldes y bidones, ha dejado ya un total de 91 víctimas fatales y 52 heridas, tras el fallecimiento este día de varios de los ingresados en hospitales. Los pobladores de Tlahuelilpan ignoraron las advertencias de un grupo de militares que había llegado tras ser informados del ducto reventado y se dedicaron a sustraer la gasolina, que después de unas dos horas explotó.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien llegó al poder el 1 de diciembre pasado, comenzó un combate frontal al robo de hidrocarburos a través de los ductos de Pemex, que genera pérdidas millonarias para la compañía.

Para tal fin, se reforzó con miles de agentes la seguridad en los ductos y se transportó más gasolina con pipas (camiones cisterna), lo que ha causado una crisis de desabastecimiento en diez estados del país, con estaciones de servicio cerradas y compras de pánico.