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Artefacto casero

La explosión en un autobús de pasajeros en Guatemala deja siete heridos

Las autoridades descartan que se trate de un atentado y calificaron este hecho como algo "fortuito", pero la embajada de los EEUU lanzó una alerta a sus ciudadanos

El Periódico

Policias expertos en explosivos trabajan en el lugar donde se produjo la detonacion de una granada en un autobus de pasajeros  en Ciudad de Guatemala  Guatemala     EFE Esteban Biba

Policias expertos en explosivos trabajan en el lugar donde se produjo la detonacion de una granada en un autobus de pasajeros  en Ciudad de Guatemala  Guatemala     EFE Esteban Biba / EFE

Al menos siete personas resultaron heridas por la detonación de una granada artesanal en un autobús de pasajeros en la capital de Guatemala, según informaron medios locales, mientras que el portavoz de la Policía Municipal de Tránsito (PMT), Amilcar Montejo, dijo que el ataque se perpetró contra una unidad de la Ruta 32 del transporte público, concretamente en un sector de la zona 7 de la capital.

Al parecer una mujer que sufrió amputaciones de dedos en ambas manos fue la que accionó el artefacto en el interior del autobús, una persona que según el portavoz de los Bomberos Municipales, Edwin Villagrán, fue identificada como Mirna Elizabeth Juárez, de 19 años de edad.

Artefacto de fabricación casera

El Gobierno calificó la detonación como "fortuita", pues, como explicó el ministro de Gobernación (Interior), Enrique Degenhart, no se trataba de una granada de fragmentación sino de un artefacto de fabricación casera que la mujer transportaba para amenazar al chófer como parte del cobro de una extorsión.

La joven y los otros cinco heridos fueron trasladados al hospital Roosevelt, cuyo director, Marco Antonio Barrientos, los identificó como Reyna Isabel Gramajo, 63 años y con esquirlas en una pierna; Mario Enrique Alvizures, de 26 años y con esquirlas en rostro; Marta Flora Peres, de 32 años y con heridas en una pierna; Nicolás Cot Méndez, de 79 años y con una laceración en el rostro; y Dorian Noelia Pérez, de 23 años y quien presenta golpes en una rodilla.

Mientras que el chófer del autobús de la ruta 32, Manuel Aarón Chutá Pérez, permaneció 28 minutos en la emergencia del Hospital General San Juan de Dios, de donde fue dado de alta después de ser atendido de una esquirla del explosivo que le había lastimado la costilla del lado izquierdo.

Atienden a los heridos

El doctor Barrientos explicó que la presunta pandillera ingresó a la sala de operaciones para que se le realice la amputación de ambas manos por la gravedad de las heridas. También se le realizará una cirugía a nivel del cuello debido a que las esquirlas del dispositivo artesanal estallado alcanzaron esa parte del cuerpo de la mujer, por lo que retirarán cada una de las astillas que encuentren y disecarán los hematomas causados.

El médico añadió que luego de la primera operación ingresará a la sala de cirugía un segundo paciente (Mario Enrique Alvizures), quien tenía herido un párpado y cuya intervención servirá para que le retiren todas las piezas del artefacto, además de realizarle una "exploración de cuello, tórax y vientre".

Finalmente, el director del Roosevelt agregó que habrá una tercera intervención a una mujer sexagenaria (Reyna Isabel Gramajo), quien además de tener herida la pierna con una esquirla "tenía dolor de pecho, posiblemente por la onda expansiva de la explosión". Las otras tres personas serán dadas de alta "sin mayor problema", asintió Barrientos.

Ataque fortuito

El titular de la Procuraduría de los Derechos Humanos de Guatemala, Jordán Rodas, condenó el ataque contra el transporte de pasajeros y dijo que el hecho "constituye una clara violación a los derechos humanos" y exigió al Ministerio Público investigar el ataque y dar con los autores intelectuales, y al Ministerio de Gobernación (Interior) le pidió prevenir la ola de violencia e implementar acciones para proteger la vida de los habitantes del país.

Mientras que el ministro de Gobernación, Enrique Degenhart, se refirió a la explosión ocurrida y aseguró que no se trató de una agresión directa. “No es un ataque directo, este es un caso fortuito en el cual la pandillera amenazando al piloto del bus por el cobro de la extorsión le dijo que tenía una bomba en su poder y que si no le pagaba la iba a hacer estallar”, explicó en una rueda de prensa.

Por su parte, el gobierno de Estados Unidos, por medio de su embajada en Guatemala, lanzó una advertencia a sus ciudadanos por la explosión registrada en la zona 7 capitalina. "Mantenga un alto nivel de vigilancia, tome las medidas adecuadas para mejorar su seguridad personal y siga las instrucciones de las autoridades locales", se lee en el documento emitido por la embajada.