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LOS COMICIOS DEL 2020

La demócrata Kamala Harris anuncia su candidatura a las presidenciales de EEUU

La antigua fiscal general de California de 54 años, es la segunda senadora negra de la historia de EEUU

Idoya Noain

Kamala Harris. 

Kamala Harris.  / EFE / MICHAEL REYNOLDS

Nadie dudaba de que Kamala Harris, la antigua fiscal general de California y desde hace dos años senadora, iba a luchar por la candidatura presidencial demócrata en el 2020Solo quedaba que llegara el anuncio y lo ha hecho este lunes, marcado por el simbolismo. Hija de un economista jamaicano y una doctora india, Harris, de 54 años, ha dado a conocer su decisión el día en que Estados Unidos honra a Martin Luther King, icono de la lucha por los derechos civiles en la que sus padres se volcaron en Berkeley, donde la llevaban a manifestaciones en su sillita. También, la semana en que se cumplen 47 años desde que otra demócrata, Shirley Chisholm, primera congresista negra de EEUU, rompió barreras de raza y género convirtiéndose en la primera persona de color que buscaba la candidatura presidencial en uno de los dos principales partidos estadounidenses y la primera mujer negra que intentaba representar a los demócratas en la Casa Blanca.

"Los estadounidenses merecen tener a alguien que pelee por ellos, que los vea, que les escuche, que se preocupe por ellos y por sus experiencias y los ponga por delante del interés propio", ha dicho Harris en el programa de televisión donde ha hecho pública su candidatura. Y sin citar directamente a Donald Trump, el primer anuncio que ha lanzado su campaña deja claro contra quién va a basar la suya. Ese anuncio se abre con las palabras "verdad, justicia, decencia, igualdad, libertad y democracia!, valores que, asegura, ahoa "están en riesgo". 

Retos y competencia

La nueva candidata tiene mucho trabajo por delante. Aunque ha ganado atención nacional tras sus dos primeros años en el Senado, donde han destacado sus implacables interrogatorios a nominados o altos cargos de Trump --como el que fuera fiscal general Jeff Sessions, el juez del Supremo Brett Kavanaugh, la directora de la CIA Gina Haspel y la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen--, aún es una desconocida para buena parte de la ciudadanía, según las encuestas.

Su agenda ha sido progresista en defensa de los derechos de los inmigrantes, el Medicare "para todos", la educación pública o la reforma del sistema de justicia penal, pero el ala más a la izquierda del partido ha mostrado reparos con parte de su historial, especialmente mientras estuvo al frente de la fiscalía californiana. Aunque allí inició programas de reforma también mantuvo una línea dura que ayudó a que creciera la población encarcelada. Negó nuevas oportunidades de juicios a condenados en casos salpicados por dudas y anomalías. Pese a haber rechazado la pena de muerte, defendió desde el cargo el derecho de California a aplicarla. Aunque ayudó a conseguir miles de millones de los bancos por abusos en desahucios, se negó a perseguir a la entidad del actual secretario del Tesoro, Steve Mnuchin. También intentó frenar una operación de cambio de sexo para un preso transgénero.

Harris ha decidido dar el paso, además, en una carrera muy concurridaYa otras tres mujeres (las senadoras Elizabeth Warren y Kirsten Gillibrand y la congresista de Hawai Tulsi Gabbard) han lanzado sus campañas, además de hombres como Julián Castro, el hispano que fue secretario de Vivienda de Barack Obama. Y a una lista de marcada diversidad racial y amplio abanico ideológico está previsto que se sumen también muchos otros candidatos destacados, desde el exvicepresidente Joe Biden hasta el exalcalde neoyorquino Michael Bloomberg pasando por otra figura en ascenso en el partido, Beto O’Rourke, y el favorito de los progresistas, el senador Bernie Sanders.

Exigente, ambiciosa, humana

Con un acto el viernes en Carolina del Sur, el primer estado en el que los votantes negros son decisivos en las primarias, Harris ya da algunas pistas de su campaña, que va a dirigir su hermana Maya, que ya fue asesora en la de Hillary Clinton. Y el sábado ha organizado un mitin en Oakland, la ciudad donde nació. Los ojos de California y del país se vuelven hacia una mujer que quienes conocen definen como "trabajadora", "exigente", "ambiciosa"” sin complejos ni disculpas y "humana"

Criada por su madre tras el divorcio de sus padres cuando tenía 5 años, dio sus primeros pasos en la abogacía pública a los 26 años. Luego fue escalando en la vida política de San Francisco, donde mantuvo una relación sentimental con uno de los pesos pesados en ese escenario, el exalcalde Willie Brown, que le llevaba 35 años, una parte de su biografía de la que lleva décadas intentando distanciarse.

No será el único episodio del pasado que promete acarrear ahora un renovado escrutinio para Harris, que se casó en el 2014 con un empresario de entretenimiento que ya tenía dos hijos de su anterior matrimonio. Aunque en el Senado ha sido una voz del #Metoo, uno de sus principales asesores tuvo que dimitir tras saberse que había acosado a una empleada. Harris ha dicho que no sabía del caso cuando lo contrató pero ha asumido "toda la responsabilidad".