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DIVORCIO COMPLICADO

El Parlamento británico votará el plan b del 'brexit' el 29 de enero

La primera ministra persigue una alternativa de consenso pero sin realizar cambios notables

Una encuesta desvela que el 56% de los británicos desean ahora un segundo referéndum y apostarían por no salir de la UE

Begoña Arce

Un manifestante sostiene las bandera de Gran Bretaña y de la UE en una protesta ante el Parlamento británico, en Londres.

Un manifestante sostiene las bandera de Gran Bretaña y de la UE en una protesta ante el Parlamento británico, en Londres. / FRANK AUGSTEIN (AP)

Theresa May está dispuesta a agotar el calendario del ‘brexit’ hasta que solo sea posible elegir entre su plan o una salida desordenada y sin acuerdo. La primera ministra rechazará la ampliación del Artículo 50, aunque se lo ofrezcan en Bruselas, según anunció su portavoz, y ha citado a los diputados para votar  un plan alternativo del 'brexit' , el 29 de enero, a dos meses exactos de la salida de la Unión Europea. El próximo lunes, debería ofrecer más detalles de ese renovado acuerdo. Los diputados podrán presentar enmiendas con su propia visión del ‘brexit’.

May busca un consenso que se antoja imposible y la nueva propuesta quizás no tenga finalmente mucho de nuevo. Tras la inmensa derrota sufrida el martes, dedicó el jueves, tanto ella como sus ministros, a entrevistarse con líderes y diputados de todos los grupos y partidos. Un ir y venir a la búsqueda de un compromiso que permita alcanzar la mayoría suficiente en la Cámara de los Comunes para aprobar un plan de salida.

Corbyn habla de "farsa"

Pero May no parece dispuesta a hacer cambios de relieve y se atiene a “sus principios” sobre el ‘brexit’, como subrayaron sus portavoces. Líneas rojas insalvables, como la salida del mercado único, o de la unión aduanera, o un segundo referéndum. Eso sin contar con Irlanda del Norte. Tras el encuentro en Downing Street, Arlene Foster, líder del Partido Unionista Democrático, insistió en que la primera ministra haga entender a Bruselas “que debe cambiar la salvaguarda” contenida en el acuerdo.

El jefe de la oposición, Jeremy Corbyn, se niega a participar en las conversaciones que calificó de “farsa”. No dialogará hasta que May suprima la posibilidad de la salida sin acuerdo y así se lo comunicó en una carta. May le contestó que eso era “imposible” porque el Gobierno no tenía poderes para ello. El propio ministro de Finanzas, Phillip Hammond, un eurófilo, había asegurado lo contrario en una conversación telefónica a los empresarios. Las divisiones dentro del Ejecutivo son palpables.  

Corbyn, cuya negativa fue criticada entre otros por el exprimer ministro Tony Blair, pidió por correo electrónico a los diputados laboristas que no hablarán con el Gobierno, pero algunos diputados de peso, como Hilary Benn, o Yvette Cooper ignoraron la orden y participaron en las discusiones.

Segundo referéndum

En un encuentro con militantes, en una antigua iglesia de la localidad costera de Hastings, Corbyn confirmó que presentará una enmienda de ‘brexit’ suave, que incluye continuar en la unión aduanera. A pesar de haber perdido la moción contra el Gobierno y con ello la posibilidad de ir a unas elecciones generales, se mostró muy reticente a la idea de hacer un segundo referéndum. Si agotadas otras posibilidades “el Gobierno continúa con su intransigencia” y “el país se enfrenta a un potencial desastre, nuestro deber será ver otras opciones, incluida la de un voto público”, admitió a duras penas.

Los nacionalistas escoceses y galeses, los liberales demócratas, los verdes, así como parlamentarios laboristas y algún conservador defienden un segundo referéndum. En total 131 diputados, un 20% del total, han declarado públicamente su apoyo a la consulta. También lo hicieron en una carta en el diario 'The Times' más de 130 empresarios, entre ellos, el arquitecto Norman Foster y el expresidente de los grandes almacenes Marks & Spencers Paul  Myners, que ven en la vuelta a las urnas la “única forma viable” de evitar una ruptura desordenada.

Un nuevo sondeo realizado el martes por YouGov  muestra que, de haber un referéndum hoy, el 56% de los votantes se inclinaría  por permanecer en la Unión Europea, frente al 44% que lo haría por la salida.  Esos 12 puntos de diferencia, cuatro más que a finales de año, denotan la pérdida de confianza de los británicos en el proceso del ‘brexit’. Es el mayor margen desde la consulta en el 2016. El mismo porcentaje de votantes se muestra a favor de un segundo referéndum, tres puntos más que en Navidad.