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Crisis humanitaria

El Papa Francisco pide acoger a los inmigrantes rescatados en el Mediterráneo

El sumo pontífice hizo un llamado a la solidaridad europea para recibir a las personas que se encuentran en los barcos Sea-Watch y el Sea Eye

El Periódico

Rescued migrants eat a hot meal onboard the Dutch-flagged rescue vessel Sea Watch  sailing the Mediterranean about 3 nautical miles off Malta s coast  a day after Mediterranea and Sea-Watch launched two boats to deliver supplies  including fresh water  -  Photo by FEDERICO SCOPPA   AFP 

Rescued migrants eat a hot meal onboard the Dutch-flagged rescue vessel Sea Watch  sailing the Mediterranean about 3 nautical miles off Malta s coast  a day after Mediterranea and Sea-Watch launched two boats to deliver supplies  including fresh water  -  Photo by FEDERICO SCOPPA   AFP  / AFP

El Papa Francisco lanzó un "llamado urgente" a los dirigentes europeos para que acojan finalmente a 49 migrantes, entre ellos varios niños, bloqueados desde hace una decena de días a bordo de barcos de oenegés en el Mediterráneo.

"Desde hace varios días, 49 personas rescatadas en el Mediterráneo están a bordo de dos barcos de oenegés, a la espera de un puerto seguro donde desembarcar. Hago un llamado urgente a los dirigentes europeos para que demuestren solidaridad real con estas personas", declaró el papa ante miles de fieles congregados en la plaza de San Pedro con ocasión de la tradicional oración del Ángelus.

Estos migrantes bloqueados a bordo de dos navíos de las oenegés alemanas Sea-Watch y Sea Eye, muy cerca de las costas maltesas, iniciaron su segunda semana en el mar Mediterráneo, según la cuenta de algunos, pero para otros, en cambio, es ya la tercera semana sin que se haya encontrado ninguna solución.

No entra nadie a Italia

No es la primera vez que el papa argentino, descendiente de inmigrantes italianos, lanza un llamado a los europeos para que abran sus fronteras a los migrantes. Pero Italia y Malta confirmaron que no tenían ninguna intención de autorizar a atracar a estos navíos.

"En Italia, no entra nadie más. Esta es la línea y no cambiará", afirmó el ministro italiano del Interior, Matteo Salvini, y líder de la Liga (extrema derecha), en una entrevista con el diario Il Messaggero. "Los puertos italianos están y seguirán estando cerrados", reiteró en Twitter.

Por su parte, el primer ministro maltés, Joseph Muscat, explicó que no quiere crear un "precedente" al autorizar el desembarco de estos migrantes, en una entrevista con Radio One en Malta. "Debemos encontrar un equilibrio entre el aspecto humano y la seguridad nacional", subrayó.

La isla de Malta, situada en medio del mar Mediterráneo cerca de las costas libias y con 450.000 habitantes, si abre sus puertos, teme convertirse en la principal puerta de entrada para los migrantes en Europa. "Esto es algo que podría crear un precedente y debemos ser vigilantes al respecto", explicó el primer ministro. Y agregó: “Si tuviéramos que aceptar sin rechistar que estos migrantes desembarquen, entonces "ganarían los brutos", aseguró, sin señalar a nadie en particular.

Relaciones muy debilitadas

Las relaciones entre la Italia de Salvini y la isla de Malta se deterioraron desde que Roma decidiera cerrar sus puertos a los migrantes. El ministro italiano reclama a Malta que asuma sus responsabilidades abriendo sus puertos a los barcos que hayan rescatado a migrantes frente a las costas de Libia, debido a la proximidad de la isla con este país del norte de África.

Muscat aseguró por su parte que Malta no se desentiende de esta responsabilidad después de haber acogido estos últimos días a unos 250 migrantes, rescatados por la Marina maltesa, en el interior de la zona marítima que se le ha confiado en materia de salvamento.

En el caso de los migrantes rescatados por los barcos de las oenegés alemanas, Muscat señaló que las operaciones de salvamento tuvieron lugar en la zona de responsabilidad atribuida a Libia, y que Malta por lo tanto no tenía la obligación legal de aceptar a estas 49 personas. En el resto de Europa, Holanda y Alemania indicaron que estaban dispuestos a acoger a estas personas, pero con la condición de que se haga dentro de un marco europeo. Aún no se ha tomado ninguna decisión.

A la espera de un puerto de acogida, el "Sea-Watch 3", con 32 migrantes a bordo, entre ellos tres niños, rescatados el 22 de diciembre en las costas de Libia, seguía bloqueado frente a las costas de Malta, al igual que el barco de la oenegé Sea Eye, con 17 migrantes. "La situación se está volviendo cada día más inestable, el nivel de estrés está aumentando", declaró el médico a bordo del "Sea-Watch 3", Franck Doerner, citado por la agencia italiana Agi.

"Las olas y el mal tiempo aumentan e intensifican aún más los problemas de estas personas", ya traumatizadas cuando llegan "a nuestros barcos", añadió.