Ir a contenido

Agentes de inteligencia

EEUU acusa a dos ciudadanos chinos de piratería cibernética

Zhu Hua y Zhang Shilong están acusados de pertenecer a una red que se dedicaba a robar información industrial de empresas estadounidenses

El Periódico

Estados Unidos ha anunciado acciones legales contra dos supuesto agentes de la inteligencia china por intentar hackear distintas empresas tecnologicas  EFE  Erik S  Lesser

Estados Unidos ha anunciado acciones legales contra dos supuesto agentes de la inteligencia china por intentar hackear distintas empresas tecnologicas  EFE  Erik S  Lesser / EPA

El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que dos ciudadanos chinos fueron acusados de participar en una campaña de piratería cibernética para robar secretos industriales y gubernamentales que afectó a 45 compañías estadunidenses y a un sinnúmero de agencias gubernamentales.

La dependencia señaló que los dos acusados, Zhu Hua y Zhang Shilong, quienes usaban varios alias, eran miembros del grupo de piratería que opera en China, conocido dentro de la comunidad de ciberseguridad como Amenaza Persistente Avanzada 10 o el Grupo APT10.

"La acusación formal argumenta que Zhu y Zhang formaban parte de un grupo que pirateaba computadoras en al menos una docena de países y daba a los servicios de inteligencia de China acceso a información comercial confidencial", aseveró el subprocurador general Rod Rosenstein.

Operaban con respaldo oficial

Los dos están acusados de conspiración para cometer intrusiones informáticas, conspiración para cometer fraude electrónico y robo de identidad agravado. Las acusaciones, que siguieron a otras contra ciudadanos chinos reveladas en octubre pasado, podrían aumentar aún más las tensiones estadunidenses con China.

Las autoridades federales indicaron que Zhu y Zhang trabajaron para la compañía china de desarrollo de ciencia y tecnología Huaying Haitai o Huaying Haitai, y actuaron en asociación con la Oficina de Seguridad del Estado de Tianjin, del Ministerio de Seguridad de China.

Los dos hombres fueron acusados de orquestar un extenso plan que se desarrolló entre enero de 2010 y mayo de 2015 y que reclutó a otros piratas informáticos para obtener acceso a las compañías, así como personal interno para plantar software dañino (malware).