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Los euroescépticos conservadores se ponen de nuevo en marcha contra May

El aplazamiento de la votación del acuerdo del 'brexit' desata la furia en el Parlamento

Crecen de nuevo los rumores de una posible moción contra la primera ministra

Begoña Arce

Partidarios y detractores del ’brexit’ se enfrentan ante el Parlamento. 

Partidarios y detractores del ’brexit’ se enfrentan ante el Parlamento.  / REUTERS / HENRY NICHOLLS

Los diputados rebeldes conservadores se disponen a deponer a Theresa May como líder del Partido Conservador. El aplazamiento de la votación del acuerdo de salida del Reino previsto para el martes habría sido el acto final que ha hartado a los euroescépticos. De acuerdo con la BBC y su jefa de política Laura Kuenssberg, varios miembros del Gobierno creían a última hora de la noche que se habían alcanzado las 48 cartas necesarias para abrir el proceso de desbancarla y nombrar un nuevo líder. Si esto ocurriera May también debería renunciar al cargo de primera ministra. Graham Brady, presidente del Comité 1922, es el encargado de recibir las cartas y anunciar el desafío de los rebeldes.  Brady ha pedido audiencia con la primera ministra para reunirse con ella después de que May intervenga en la Cámara de los Comunes, en el turno de preguntas y respuestas habitual de los miércoles. La cita confirmaría que posee el número de cartas establecido para poner en marcha el mecanismo de la moción, que podría votarse el próximo lunes.

El martes, mientras May pedía ayuda por las capitales europeas para solventar los problemas con sus propios diputados, en el Parlamento se desataba la furia por la forma en que desconvocó el que debía ser uno de los decisivos momentos en la historia reciente del Reino Unido. May habría informado de la cancelación a varios líderes europeos con los que contacto durante el fin de semana, antes que a los miembros de su propio Gabinete. La impresión generalizada es con el retraso, sólo trata de salvar su propia posición. El nuevo voto del acuerdo, según confirmaron sus portavoces, debería tener lugar antes del 21 de enero.  Si May efectivamente cae, todo el calendario queda nuevamente trastocado y la incertidumbre sobre su posible sucesor y el futuro del ‘brexit’ es más incierta que nunca.

Todos los grupos

La amenaza de los rebeldes conservadores no es la única. El líder laborista, Jeremy Corbyn, recibió presiones de todo el resto de los partidos de la oposición y de números diputados de su propia formación para que presente una moción contra el Gobierno. Corbyn respondió  que necesita, “hacer las cosas en el momento apropiado”.  Su resistencia está justificada. Sabe que no ganaría la apuesta, dado que los unionistas han anunciado que votarían en contra, junto a los conservadores.   

Corbyn, sacó adelante una moción en la Cámara de los Comunes y se debatió la forma en que se produjo la cancelación de la votación del acuerdo y las razones que llevaron a May ello. Una vez más los ataques contra la decisión llegaron de todos los grupos. Corbyn pidió a May que “admita que el acuerdo está muerto” y se preguntó  “¿Qué está haciendo en Europa?”, cuando ni siquiera “busca negociar”, y sólo va corriendo detrás de “buenas palabras”.