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Cambios en la Administración de EE UU

Trump escoge a dos fieles para remodelar su gabinete

El presidente de EEUU nomina a la periodista Heather Nauert para ser la próxima embajadora ante la ONU

El abogado republicano William Barr es su candidato a fiscal general, un cargo que ya ocupó con Bush padre

Ricardo Mir de Francia

William Barr.

William Barr. / AP

El presidente de Estados Unidos ha movido ficha para suplir las salidas anunciadas en su Administración y preparar su nuevo gabinete para los dos últimos años de su mandato. Donald Trump ha nominado a Heather Nauert para ser la próxima embajadora ante Naciones Unidas, una periodista formada en la cadena conservadora Fox News que ejercía desde el año pasado como portavoz del Departamento de Estado. Más importante todavía para su futuro político será el desempeño del nuevo fiscal general del Estado, una posición para la que ha elegido a William Barr, un veterano abogado con pedigrí republicano que ya ocupó ese mismo cargo bajo la presidencia de Bush padre. En los próximos días está previsto que se anuncie también la salida del general John Kelly, hasta ahora jefe de gabinete de la Casa Blanca.

Estas últimas nominaciones confirman la intención de Trump de rodearse de perfiles de fieles acérrimos en el tramo final de su mandato. Nauert no tiene más experiencia en política exterior que el año y medio que ha pasado como portavoz de la diplomacia estadounidense, un periodo en el que ha dejado entrever algunas lagunas importantes, como cuando reconoció que no estaba familiarizada con el proceso independentista catalán en España. Hasta su llegada al Gobierno había trabajado como periodista en varios medios. Los últimos años lo hizo como copresentadora de Fox & Friends, el programa de televisión favorito del presidente, donde el aplauso y la exaltación de su figura son el pan de cada día. 

Margen

Nauert tendrá que ser confirmada por el Senado --la única cámara que sigue bajo control republicano tras las recientes elecciones legislativas-- para reemplazar a Nikki Haley en el cargo. La exgobernadora de Carolina del Sur presentó su dimisión en octubre, una decisión que muy pocos anticiparon, después de que Haley adquiriese un enorme protagonismo con el que llegó a ofuscar a otras figuras tradicionalmente más influyentes en la política exterior. Con la designación de Nauert, se espera que el secretario de Estado, Mike Pompeo, y el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, recuperen la voz cantante en la diplomacia estadounidense.

También tendrá que ser confirmado por el Senado el próximo fiscal general, el hombre que pasará a supervisar la investigación sobre la trama rusa que acecha al presidente. Barr parece cumplir con los requisitos de lo que Trump espera de un fiscal general después del chasco que se llevó con Jeff Sessions, quien se recusó de la trama rusa, un gesto ético que el presidente nunca le perdonó. Barr ha criticado al fiscal especial Robert Mueller, sugiriendo que se rodeó de demasiados abogados con simpatías demócratas. Ha defendido una investigación contra Hillary Clinton por sus supuestas corruptelas y considera que los presidentes tienen un amplio margen para gobernar por decreto, una interpretación que discuten algunos expertos constitucionalistas.