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Vientos de ultraderecha en Europa

España se suma a Italia, Francia y Alemania, entre otros, en la irrupción parlamentaria de la extrema derecha

Montse Martínez

Matteo Salvini y Marine Le Pen en Roma.

Matteo Salvini y Marine Le Pen en Roma. / REUTERS / MAX ROSSI

España ha estado mirando de soslayo durante varios años cómo la carcoma de la ultraderecha iba minando, uno tras otro, varios de sus convecinos europeos. Celebrando, también, la capacidad de mantenerse inmune al contagio. Hasta la inesperada y brutal irrupción de Vox en el Parlamento andaluz, con 12 escaños. La ultraderecha ya ha llegado a España -quién sabe si para quedarse-, que pasa a engrosar el listado de países que viven el resurgir 'ultra' en Europa.

Un líder xenófobo antieuropeo ocupa nada más y nada menos que el ministerio del Interior y la vicepresidencia italiana. Matteo Salvini, cabeza de la Liga Norte, ha hecho de la lucha contra la inmigración la razón de ser de su gestión hasta lograr una ley que limita al máximo los derechos de las personas que piden asilo. Su presencia en el Gobierno se debe al pacto postelectoral alcanzado entre su formación -17,35% del voto- y el Movimiento 5 Estrellas (M5S) - 32,38%-, ganador de las elecciones de marzo.

En Francia, hasta el año pasado, el 'ultra' Frente Nacional (FN)  era una formación con una larga vida pero muy residual.  Hasta el año pasado, cuando el partido liderado por Marine Le Pen se colocó como segunda fuerza política, por detrás de Emmanuel Macron, en la primera vuelta de las presidenciales francesas.  En las posteriores elecciones a la Asamblea Nacional, la fuerza 'ultra' obtuvo ocho escaños.

Alemania vió irrumpir a los ultraderechistas en su Parlamento por primera vez en las elecciones del 2017 de la mano de Alternativa para Alemania (AfD), que obtuvo 12,6% de los votos.  Guerra al islam y deportación para los 'sin papeles' son las consignas que lograron atrapar a unos votantes alarmados por la llegada de 1,3 millones de refugiados a Alemania en los últimos dos años. La formación 'ultra' ha hecho bandera de sus recriminaciones a la cancillera Angela Merkel a cuenta de su gestión migratoria.

Vallas en Europa

El partido nacionalista y populista de derechas Fidesz gobierna Hungría con mayoría absoluta desde 2010. El primer ministro Viktor Orbán ha impuesto restricciones a la libertad de prensa y a la protección de datos. En su particular cruzada contra la inmigración, Orbán se arroga haber ordenado proteger sus fronteras con vallas.

En la misma línea de rechazo al inmigrante y vulneración de derechos fundamentales, el Partido Ley y Justicia, nacionalista y conservador, gobierna Polonia con mayoría absoluta desde 2015. Mantiene un duro enfrentamiento con la Unión Europea, que le recrimina pretender una reforma del poder judicial supeditado al control político.

Una década en el Parlamento

En Holanda, el Partido por la Libertad (PVV) del populista Geert Wilders está representado en el Parlamento desde hace una década, donde ha logrado irse manteniendo con el acoso y derribo sistemático al islam. Las distintas formaciones políticas holandesas descartan cooperar con Wilders.

El Partido de la Libertad (FPÖ) ya estaba en auge en Austria antes de comenzar la crisis de los refugiados. En las elecciones presidenciales del 2016, el candidato del FPÖ, Norbert Hofer, perdió por escaso margen la contienda con el exlíder verde Alexander Van der Bellen. A punto estuvo, pues, la ultraderecha de alcanzar la presidencia del país.

En Suecia, con el 17,6% de los votos, los xenófobos Demócratas Suecos (DS) cosecharon el mejor resultado de su historia el pasado septiembre. Siguen siendo la tercera fuerza más votada pero con casi cinco puntos más de apoyo que en los comicios en 2014, cuando obtuvieron el 12%. Hasta hace relativamente poco tiempo contaba con reconocidos nazis entre sus miembros.