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INCIDENTE AÉREO

Alemania investiga la avería del avión que llevaba a Merkel al G-20

La investigación descarta de momento un sabotaje al Airbus que tuvo que aterrizar de emergencia en Colonia, forzando a la cancillera a volar hasta Madrid y tomar un avión comercial a Argentina

Carles Planas Bou

Merkel, forzada a retrasar su viaje a Buenos Aires para el G-20 por un problema técnico en su avión. En la imagen, la cancillera bajando de su avión en el aeropuerto de Colonia, donde tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia. / JORG BLANK (AFP / VÍDEO: EFE)

El viaje de Angela Merkel al G20 no podía empezar peor. Poco después de salir de Berlín rumbo a la cumbre internacional que se celebra este fin de semana en Buenos Aires, Argentina, el avión de la cancillera alemana sufrió una “disfunción seria” que obligó a realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Colonia-Bonn. La policía investiga ahora esa avería aunque según los primeros indicios se descarta de momento la hipótesis de un posible sabotaje.

Tan sólo llevaban una hora de viaje cuando el personal del Airbus A340 alertó a la líder democristiana que debían volver a Colonia, base de la fuerza aérea alemana, a causa de problemas en el sistema eléctrico del avión. De ahí empezó una peculiar odisea para Merkel. La falta de otro avión disponible para la cancillera y su equipo de gobierno les llevó a pasar la noche en un hotel de Bonn para, esta mañana, tomar un avión hasta Madrid, desde donde la comitiva se ha subido un avión comercial de Iberia en dirección a Buenos Aires.

Este serio incidente afectará la apretada agenda de Merkel durante el G20. Se espera que la líder alemana llegue a la capital argentina durante la madrugada del sábado (horario alemán), lo que le permitirá en todo caso asistir a la cena entre jefes de Estado de las principales potencias mundiales. Sin embargo, ese retraso puede llevar a cancelar las reuniones planeadas con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y con el presidente chino Xi Jinping.

FALLO GRAVE

Poco después del aterrizaje de emergencia, la prensa alemana informaba de la gravedad de lo ocurrido. Cuando el avión sobrevolaba los Países Bajos sufrió un fallo generalizado en el sistema de comunicación que forzó el regreso a Alemania. El aterrizaje, más dificultoso de lo previsto, se hizo usando únicamente un teléfono satelital disponible a bordo de la aeronave. Eso inquietó a Merkel y su gobierno.

La gravedad de lo ocurrido ha llevado a las autoridades a abrir una investigación para determinar si hay indicios de criminalidad en ese mal funcionamiento del avión. De momento, en su primera aproximación, la fuerza aérea alemana ha descartado que pueda tratarse de un sabotaje. Aún así, se sigue investigando qué razones explican ese fallo completo en las comunicaciones y del sistema eléctrico del avión.

Las noticias fueron aún peores para el ministro de Finanzas, Olaf Scholz, que también viaja con Merkel rumbo a Buenos Aires. La policía investiga un ataque a su residencia en Hamburgo, ciudad de la que era alcalde y que el año pasado acogió un turbulento G20. Según informan los medios, hasta 14 personas lanzaron potes de pintura contra las paredes de su casa y quemaron una rueda de vehículo en frente de su hogar. Las autoridades desconocen quien está detrás de estos hechos.