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Caravana migrante

"Nadie va a entrar en nuestro país a no ser que lo haga legalmente", dice Trump

El presidente de los Estados Unidos defendió el uso de gas lacrimógeno contra los migrantes en la frontera con México

El Periódico

El presidente de EE UU   Donald Trump  responde  a preguntas de los periodistas  en la Casa Blanca  en Washington  antes de viajar a Mississippi  donde va a participar en una mesa redonda sobre el programa First Step  EFE Shawn Thew

El presidente de EE UU   Donald Trump  responde  a preguntas de los periodistas  en la Casa Blanca  en Washington  antes de viajar a Mississippi  donde va a participar en una mesa redonda sobre el programa First Step  EFE Shawn Thew / EPA

Con un ambiente de tensión y muchas críticas por lo sucedido en su frontera sur, el presidente de los EEUU, Donald Trump, defendió el uso de gas lacrimógeno para dispersar a un grupo de inmigrantes el pasado domingo en el paso con México y negó que ese agente químico se usara contra niños, como han denunciado numerosas organizaciones.

Los agentes migratorios "tuvieron que usarlo porque les venía una avalancha de gente muy dura, y usaron gas lacrimógeno. Lo importante es esto: nadie va a entrar en nuestro país a no ser que entre legalmente", dijo Trump en declaraciones a la prensa en la Casa Blanca, antes de viajar a Misisipi para ofrecer un mitin.

Polémica por los niños

Preguntado si es aceptable usar gas lacrimógeno contra menores, Trump respondió: "No lo hicimos. No lo usamos contra niños". Sin embargo, una fotografía ampliamente difundida por varios medios de comunicación muestra a dos niñas en pañales corriendo de la mano de su madre para dejar atrás lo que parece gas lacrimógeno, lo que ha llevado a numerosos políticos demócratas y organizaciones a condenar las acciones de la patrulla fronteriza.

El incidente tuvo lugar en la frontera entre los alrededores de San Diego (California, EE.UU.) y Tijuana (Baja California, México), cuando cientos de migrantes rompieron un cerco de la Policía Federal mexicana para llegar a la linde, lo que llevó a Estados Unidos a cerrar durante varias horas el puerto fronterizo de San Ysidro.

El jefe de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés), Kevin McAleenan, dijo a la cadena televisiva CNN que fueron "más de 1.000" los migrantes que "intentaron entrar ilegalmente en EE.UU. en grandes grupos". Usar gas lacrimógeno "evitó que empeorara una situación que ya era peligrosa", argumentó el oficial.

Detenciones masivas

Al menos 69 inmigrantes fueron detenidos cuando trataban de entrar ilegalmente en Estados Unidos, según el funcionario, quien añadió que las "rocas" que lanzaron algunos indocumentados golpearon a cuatro agentes fronterizos, aunque estos iban protegidos por sus uniformes y no resultaron gravemente heridos.

Trump evitó confirmar que haya llegado a un acuerdo con el equipo del presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, para que los migrantes que pidan asilo a EE.UU. permanezcan en el país vecino mientras se procesa su petición, como informó este fin de semana el diario The Washington Post.

Pero Trump tampoco lo desmintió al afirmar que "México quiere ver si pueden solucionar esto", y reiterar que los miembros de las caravanas de migrantes centroamericanos "no entrarán" en Estados Unidos.