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ELECCIONES EUROPEAS

Yanis Varoufakis: "La tragedia de Europa es que sus estados no son soberanos"

El exministro de Finanzas griego encabeza desde Alemania una lista transnacional para las elecciones europeas con la que pretende combatir la ultraderecha y las políticas de austeridad

Carles Planas Bou

Yannis Varoufakis, el domingo en Berlín.

Yannis Varoufakis, el domingo en Berlín. / REUTERS / Alkis Konstantinidis

Yanis Varoufakis quiere a volver a dar guerra en Bruselas. Bajo un programa que exige devolver la democracia a la Unión Europea (UE), el exministro de Finanzas griego fue ratificado el domingo en Berlín como cabeza de lista de ‘Democracia en Europa’, un movimiento progresista que desde Alemania pretende dar el salto a la primera línea política en las elecciones europeas del próximo mayo y alzarse como oposición a la austeridad y al nacionalismo de corte autoritario cada vez más extendido en el continente.

Este nuevo partido nace del movimiento paneuropeo DiEM25que el mismo Varoufakis co-fundó en 2016 tras dimitir como responsable de las finanzas del gobierno de Alexis Tsipras. Su alianza con partidos progresistas de todo el continente se agrupará bajo el paraguas de ‘Primavera Europea’, la primera lista electoral transnacional que concurrirá a esos comicios.

Financiado con aportaciones ciudadanas, este movimiento de base formado por activistas e intelectuales reclama una agenda de progreso que se oponga a la creciente desigualdad de salarios y que impulse la justicia social y el respeto al medio ambiente. Cuenta con el respaldo de personalidades tan diversas como el excandidato a la presidencia de Estados Unidos, Bernie Sanders, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, o el fundador de Wikileaks, Julian Assange.

En la presentación de su candidatura, Varoufakis se sienta a charlar con este diario.

- En 2016 presentó su movimiento DiEM25 desde Berlín. Ahora regresa a Alemania. ¿Es un mensaje a Bruselas?

-Presentar mi candidatura en Alemania para las elecciones europeas mientras sigo liderando el partido en Grecia (MeRA25) muestra nuestra intención de romper las barreras nacionales y poner fin a la tóxica narrativa y al falso mito de que hay una brecha entre el norte y el sur de Europa. La brecha real es entre las fuerzas progresistas y el autoritarismo, ya sea el del 'establishment' o el de la ultraderecha racista.

- ¿Por qué elige las elecciones europeas?

-Europa vive en una crisis sistémica que no puede solucionarse a nivel nacional. En los dos últimos años DiEM25 ha hecho lo que no ha hecho ningún otro partido político, hemos intentado dar respuesta a qué debemos hacer frente a la crisis bancaria, la pobreza, la inversión en energías verdes, la deuda pública y la migración. Ahora queremos llevar nuestro programa a los votantes.

-¿Es la creación de esa lista transnacional una forma de reconocer que la soberanía nacional no existe?

-Soy un férreo defensor de la soberanía, es un concepto clave de la democracia. La tragedia de la Eurozona es que desde que se creó una unión política los estados que la forman no son soberanos. Ni España, ni Grecia, ni incluso Alemania. Solo hay un control por la fuerza de la troika y sus instituciones. Eso supone un completo colapso de la soberanía, a nivel europeo, nacional o regional. Para recuperarla debemos europeizar los problemas que queremos resolver.

- A la ultraderecha no le ha hecho falta gobernar para marcar la agenda política y condicionar a los grandes partidos. ¿Cómo pretenden contrarrestarlo?

-La mayoría de la gente mira al futuro y ve un lugar menos próspero que el pasado. Esto crea frustración, rabia, indignación y miedo. Y tienen razón en verlo así porque después del 2008 el 'establishment' trasladó los costes del sector financiero hacia los ciudadanos más débiles del sistema. Para la ultraderecha racista eso le hace muy fácil poder señalar al diferente, al inmigrante, al sirio, al judío. ¿Cuál es el antídoto a ello? Creo que como la causa es paneuropea la solución también debe serlo, además de progresista. Debemos confrontar a la extrema derecha pero también sus causas, que son las políticas fracasadas del 'establishment', eso del “socialismo para los bancos pero austeridad para todos los demás”.

- Cuentan con el apoyo de fuerzas de izquierdas como Barcelona en Comú por todo el continente pero vais por libre. ¿Por qué no trazar una alianza con otros partidos progresistas, como pedían en Alemania desde Die Linke?

-Nuestros compañeros en España son muy importantes y queremos trabajar con ellos. Pero los ciudadanos europeos están hartos de los políticos, también de los de izquierda, y con razón. Lo último que quieren ver es como éstos se juntan para repartirse los cargos y para ser elegidos. Lo que decimos a todas las fuerzas progresistas de Europa es que estamos abiertos a debatir nuestras propuestas, a ir a efectos prácticos. ¿Qué haremos para combatir la pobreza? El presupuesto español no es suficiente para responder a eso. Así que primero las políticas, después ya estaremos unidos. Esto es algo en lo que la izquierda no es buena. Les encanta la idea de crear alianzas y después se rascan la cabeza para saber qué propuestas hacer. Podemos selló un pacto con la Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon pero no creo que compartan su idea de salir de la Unión Europea.

- Necesitarán debatir también con los llamados partidos socialdemócratas.

-No existe tal cosa como los partidos socialdemócratas. Algunos se han mantenido a flote porque han conseguido abandonar el barco hundido de la socialdemocracia. En Grecia tenemos un gobierno con antiguos colegas que hablan en nombre de la izquierda. La división entre la izquierda y la derecha siempre seguirá siendo pertinente mientras exista el capitalismo. Pero estos partidos nacionales ahora van con banderas que nos recuerdan que no pretenden resolver los problemas de clase.

- ¿Se alegrará Bruselas de su regreso político?

-No les importa un pimiento. ¿Sabes por qué? Porque el Parlamento Europeo no existe en sus mentes. Lo ignoran, no tiene la autoridad para mantener los controles y equilibrios.