Ir a contenido

Crisis humanitaria

A la ONU le preocupa una "hambruna masiva" en Yemen y busca salidas al conflicto

Ante la intensificación de los combates y la alarmante situación que vive la población civil, la comunidad internacional intenta negociar una tregua

El Periódico

Una mujer aguanta un niño malnutrido en un centro sanitario en la ciudad de Taiz, Yemen.

Una mujer aguanta un niño malnutrido en un centro sanitario en la ciudad de Taiz, Yemen. / Ahmad Al-Basha (AFP)

El enviado de Naciones Unidas llegó a Saná para reactivar los esfuerzos de paz en Yemen, donde la batalla para hacerse con el control de la estratégica ciudad portuaria de Hodeida, amenaza con causar una "hambruna masiva", según expertos.

El emisario, Martin Griffiths, tiene que reunirse con dirigentes de la rebelión que controlan la capital yemení, para abordar las negociaciones de paz que quiere llevar a cabo dentro de "unas semanas" en Suecia, para poner fin a una guerra que dura desde hace más de tres años y ha sumido al país en la peor crisis humanitaria del mundo.

Ni el programa ni la duración de la visita de Griffiths han sido comunicados por la ONU, que tampoco ha especificado si su enviado iba o no a entrevistarse con representantes del gobierno yemení.

La conformación política

Yemen está prácticamente divido en dos: las fuerzas progubernamentales controlan el sur y una buena parte del centro y los rebeldes Saná, el norte y amplias zonas del oeste. Para favorecer los esfuerzos de paz, los rebeldes hutíes, apoyados por Irán, se dijeron dispuestos a un cese de las hostilidades si la coalición liderada por Riad, que respalda al gobierno del presidente Abd Rabbo Mansur Hadi, cesa sus ataques.

El gobierno de Hadi ya anunció su participación en las negociaciones de paz, cuya fecha todavía no se ha establecido. Entretanto, en Hodeida, crucial para el suministro de la ayuda humanitaria, se produjo una segunda noche de combates entre los rebeldes hutíes, que controlan la ciudad y su puerto, y las fuerzas progubernamentales.

Tras una jornada de relativa calma, estallaron violentos enfrentamientos durante la noche en los barrios del sur y el este de la ciudad, según un corresponsal de la AFP y varios habitantes, pero los combates más violentos, desde que se redujo la tensión el 14 de noviembre, se concentraron en el este.

Hodeida, por donde pasan tres cuartas partes de la ayuda humanitaria del país, es un punto clave de este conflicto que ya ha causado unos 10.000 muertos y ha dejado a unos 14 millones de personas al límite del hambre, según la ONU.

El Consejo de Seguridad de la ONU tiene que pronunciarse, en una fecha todavía por definir, sobre un proyecto de resolución presentado por Gran Bretaña para reclamar una tregua inmediata en la ciudad.

Hambruna y muerte de niños

El centro de reflexión International Crisis Group (ICG), con sede en Bruselas, estimó en un estudio publicado que la comunidad internacional se encuentra ante un "grave" dilema en Hodeida. "La elección es difícil pero simple: impedir una batalla destructora para Hodeida o asumir una parte de la responsabilidad, por inacción, en una hambruna masiva" en Yemen, afirman los autores en el informe.

Estos expertos ponen en relieve la determinación de los rebeldes para mantener el control de la ciudad, adonde enviaron las temidas tropas "Kataeb al-Mawt" (los batallones de la muerte), y la debilidad de las fuerzas progubernamentales.

"Para los hutíes, perder este puerto sería un importante revés, pero podrían sobrevivir, al menos por el momento", estima el International Crisis Group. Pero "para la población, ya al borde de la hambruna, esto supondría algo peor, ya que nuevas perturbaciones en el suministro de productos de base podrían ser catastróficas", añadió.

Por su parte, la oenegé Save The Children estimó en un estudio que son unos 85.000 los niños muertos por hambre o enfermedades, desde la intensificación de la guerra en Yemen en 2015.

"Estamos horrorizados con el hecho de que unos 85.000 niños hayan muerto de hambre. Por cada niño muerto por bombas o disparos, docenas mueren de hambre y esto se puede evitar", lamentó en el comunicado de Save The Children, Tamer Kirolos, su director para Yemen.