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VARAPALO JUDICIAL A MOSCÚ

El Tribunal Europeo de Derechos del Hombre sentencia que Rusia persigue políticamente al opositor Navalny

La corte de Estrasburgo considera que al menos dos de los arrestos que ha sufrido el bloguero anticorrupción en su país violan sus "derechos humanos"

Marc Marginedas

El opositor Alekséi Navalny, en el momento de ser detenido por policías, en Moscú.

El opositor Alekséi Navalny, en el momento de ser detenido por policías, en Moscú. / AP / EVGENY FELDMAN

Era un veredicto esperado, que refuerza las periódicas denuncias que realizan las oenegés internacionales acerca de que Rusia está viviendo la "peor crisis de derechos humanos" desde la desintegración de la URSS. La Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha sentenciado que al menos dos de los arrestos que ha sufrido el bloguero opositor Alekséi Navalny han tenido un "móvil político" y han estado orientados a "asfixiar el pluralismo político" en el país, condenando al Estado ruso a pagarle una compensación de 63.000 euros. Al tratarse de una decisión de la instancia suprema de la corte de Estrasburgo, no cabe ya apelación o recurso alguno. 

"El tribunal ha determinado que existen evidencias contextuales convergentes que indican que las autoridades estaban actuando de forma cada vez más severa hacia Navalny y que su acusación de que se había convertido en un objetivo recurrente es coherente en el contexto de un movimiento general para poner a la oposición bajo control", ha considerado el tribunal, que también ha conminado a Moscú a garantizar el derecho a la libre reunión. La compensación monetaria decidida por el TEDH se justifica por la "violación" de la "libertad" del encausado, de su "derecho a un juicio justo" y de su "libertad de reunión" cometida por el Estado ruso.

Rusia ya había sido condenada en primera instancia por la corte de Estrasburgo en febrero del pasado año por los hechos que se sentenciaban este jueves. Entre el 2012 y el 2014, el líder opositor había sido arrestado en siete ocasiones durante mítines contra el Gobierno y retenido varias horas en sedes policiales, siendo condenado por la justicia rusa a multas o a incluso periodos de detención administrativa. En al menos dos de estas ocasiones se violaron sus derechos fundamentales, sentenció hace más de año y medio el TEDH.

En esta ocasión, la Gran Sala del tribunal europeo, además de mantener el veredicto anterior, reconoce que existen "móviles políticos" en la persecución que sufre el bloguero anticorrupción en su país de origen, unas palabras que constituyen una derrota en toda regla de las tesis defendidas por los abogados de Moscú, que habían apelado la primera sentencia. 

"Estoy muy satisfecho por la decisión"

Tras varias horas de incertidumbre, Navalni ha podido asistir finalmente a la lectura de la sentencia en la ciudad francesa, realizada por el presidente Guido Raimondi, y se ha abrazado a sus abogados al final de la vista judicial. En sus primeras declaraciones a la prensa, se ha mostrado exultante y feliz. "Estoy muy satisfecho por esta decisión, que significa mucho, no solo para mí, sino también para muchas personas que sufren este tipo de detenciones", ha declarado el bloguero anticorrupción. "Pese a la presión de Rusia, ha quedado claro que la justicia europea no tiene intención alguna de ignorar hechos obvios", ha continuado.    

La presencia de Navalny en Estrasburgo este jueves ha estado en el aire hasta el último momento. El pasado martes, el opositor informó desde el aeropuerto moscovita de Domodedovo que no se le permitía abandonar el país, al existir una prohibición del Servicio Federal de Alguaciles reclamando una supuesta multa impagada de 27.400 euros. Finalmente, un día después, pudo abandonar el país, tras admitirse que la sanción monetaria ya había sido liquidada tiempo atrás.

Ningún representante ruso había reaccionado públicamente a media tarde del jueves al nuevo varapalo judicial procedente de Estrasburgo. Lo más probable, tal y como han adelantado el propio Navalny y sus abogados, es que Moscú ignore un veredicto que, a buen seguró dará aire a las voces cada vez más insistentes que, desde dentro de la oficialidad en Rusia, reclaman el abandono de la Convención Europea de Derechos del Hombre y el cese de la cooperación con el TEDH. El pasado marzo, la agencia oficial Spútnik, citando a una fuente anónima de alto rango, informaba que el Gobierno ruso se planteaba dicha medida, alegando los "dobles raseros" del tribunal y su linea "contraria a los intereses de Rusia".

De hecho, desde diciembre del 2015, está vigente en el país una ley que establece la prioridad de la legislación nacional sobre cualquier instancia judicial supranacional y que permite al Estado ignorar cualquier sentencia emitida por el TEDH o cualquier otro tribunal similar si el Constitucional ruso estipula que contraviene la Carta Magna del país. En los últimos años, la corte de Estrasburgo se había convertido en una suerte de tribunal supremo de Rusia, dadas la falta de garantías de la justicia local. Solo entre el 2013 y el 2015, 45.000 ciudadanos rusos recurrieron a él.