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CONMEMORACIÓN DE LA GRAN GUERRA

Un centenario para reivindicar el multilateralismo frente a Trump

El aniversario del Armisticio se convierte en un alegato para no volver a caer en los errores del nacionalismo

París acoge el primer Fórum por la Paz, que pretende potenciar los vínculos de harmonía entre los países

Eva Cantón

La primera fila de mandatarios, durante la ceremonia del 100º aniversario del armisticio de la Gran Guerra.

La primera fila de mandatarios, durante la ceremonia del 100º aniversario del armisticio de la Gran Guerra. / AP / LUDOVIC MARIN

La jornada histórica que ha hecho de París el epicentro de las conmemoraciones del centenario del armisticio de la primera guerra mundial congregando a 70 líderes mundiales se ha convertido en un alegato contra las tentaciones nacionalistas y el resurgir de los viejos demonios que devastaron el continente europeo. 

Las lecciones de la Gran Guerra obligan a recordar el pasado y a pensar en el futuro para evitar que el camino de la paz se trunque como ocurrió 20 años después de un conflicto que dejó 18 millones de muertos por un espíritu de revancha y una crisis económica y moral que, según ha recordado el presidente francés, Emmanuel Macron, alimentó el ascenso de los totalitarismos.

En París se ha reivindicado también el sistema multilateral que el presidente norteamericano, Donald Trump, ha vapuleado sistemáticamente desde su llegada a la Casa Blanca y se han puesto encima de la mesa las amenazas que se ciernen sobre la Unión Europea. La Italia de Matteo Salvini y la Hungría de Viktor Orban han estado presentes en los discursos sin necesidad de citarlos expresamente.

Tras presidir un acto cargado de solemnidad en el Arco del Triunfo de París, en presencia, entre otros mandatarios, del propio Trump, la cancillera alemana, Angela Merkel, y el mandatario ruso, Vladimir Putin, Macron ha abierto el Fórum de París por la Paz, que pretende ser un encuentro anual de debate.  “Confío en que sea el símbolo de una paz duradera entre las naciones y no la fotografía de un último momento de unidad antes de que el mundo se hunda en un nuevo desorden”, ha dicho en la presentación.

Simbolismo 

De manera simbólica, la encargada de pronunciar el discurso inaugural ha sido Merkel que, en línea con las palabras pronunciadas horas antes por el presidente francés, ha advertido de que el proyecto europeo nacido tras la Segunda Guerra Mundial para evitar un nuevo conflicto se ve de nuevo amenazado por el ascenso del nacionalismo y el populismo.

“Vemos que la cooperación internacional, un equilibrio pacífico entre los intereses de unos y otros, e incluso el proyecto europeo, están de nuevo cuestionados”, ha indicado tras poner de relieve que la paz está lejos de ser una evidencia. Merkel ha lamentado que algunos países hagan prevalecer sus intereses recurriendo incluso a la violencia y ha recordado que existen hoy en día 222 conflictos armados y 68 millones de refugiados, el 52% de ellos, niños.

“Alemania provocó la Segunda Guerra Mundial, negó la civilización con la Shoah y socavó la fe en la humanidad. Después de ese episodio nada fue como antes”, ha continuado.

Cooperación

La creación de las Naciones Unidas  fue una de las respuestas para impedir reeditar el pasado y Merkel ha defendido el papel de la ONU, una organización denostada por quienes juzgan que su papel ha dejado de ser eficaz. “Es fácil destruir una institución. Es increíblemente difícil reconstruirla”, ha advertido.

Subrayando que la Primera Guerra Mundial mostró las “consecuencias funestas del aislacionismo”, Merkel ha reivindicado la cooperación internacional como la única solución para superar “el horror del pasado y construir el futuro”.

El leitmotiv que ha guiado la conmemoración del centenario del armisticio se escuchó también en el alegato del secretario general de la ONU, Antonio Guterres cuando avisó de que muchos de los síntomas del mundo actual parecen copiados de los años 30, “haciendo temer un engranaje invisible”.

El presidente español, Pedro Sánchez, que ha participado en el fórum tras asistir a la ceremonia del centenario, ha puesto el acento en la amenaza que para la paz y la seguridad supone el cambio climático. Sánchez ha contribuido a la nueva Biblioteca para la Paz con ‘Discursos políticos’ de Manuel Azaña al tratarse de una obra “llena de democraciatolerancia y rechazo al horror de la guerra”.

Desmarque

Trump, que llegó a París este viernes dinamitando todas las reglas del decoro con un virulento tuit criticando a su anfitrión, se ha desmarcado del programa oficial siempre que ha podido para tener su particular cuota de protagonismo.

Alegando motivos de seguridad, rechazó unirse a la comitiva de mandatarios que recorrieron juntos los Campos Elíseos y, mientras el presidente francés, abría en París el foro por la paz, se desplazó al cementerio de Suresnes al noroeste de la capital, para rendir homenaje a los 1.500 soldados norteamericanos caídos en la gran guerra. Este sábado creó cierta polémica la anulación de su visita al cementerio americano del Bosque Belleau que muchos consideraron una falta de respeto.

Trump también ha tenido una breve charla bilateral con Vladimir Putin, que llegó el último a la tribuna de invitados del Arco del Triunfo y saludó sonriente al presidente estadounidense. Según ha informado la agencia Ria Novosti, ambos han acordado reunirse para mantener una conversación más en profundidad durante la cumbre del G-20 a finales de noviembre en Buenos Aires.

El único imprevisto de la jornada fue la irrupción de dos activistas de Femen que lograron saltarse el cordón policial de los Campos Elíseos al paso de la limusina de Donald Trump a pesar del amplio dispositivo de seguridad desplegado en la capital francesa. En la plaza de la República unas 1.500 personas se manifestaron en protesta por su presencia en París.