30 mar 2020

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El enfermero alemán acusado de matar a 100 pacientes confiesa sus crímenes ante el juez

Niels Högel cumple una sentencia de cadena perpetua por haber matado a un centenar de pacientes, a quienes drogaba para provocarles fallos cardíacos

Carles Planas Bou

El enfermero Niels Högel se tapa la cara ante los medios.

El enfermero Niels Högel se tapa la cara ante los medios. / Julian Stratenschulte / AFP

Quería ser un héroe. Cuando atendía a uno de los pacientes del hospital, Niels Högel esperaba a quedarse a solas con ellos para teatralizar un acto que concluía en tragedia. A escondidas, este enfermero suministraba fuertes dosis de medicamentos que desencadenaban fallos cardíacos en sus víctimas. Ante esa insuficiencia circulatoria, Högel trataba de reanimarlos para así ser reconocido y reverenciado por sus compañeros. Sin embargo, muchas veces no lo lograba y en la camilla yacían los cuerpos sacrificados por su ego. El héroe no era más que un monstruo.

 

Durante seis años, Högel perpetró esa macabra práctica de autorealización en más de cien ocasiones hasta que, en 2005, una enfermera denunció su caso. Este martes, casi dos décadas después de que iniciase su tortuoso camino, Högel ha reconocido ante la justicia su responsabilidad en esa ola de crímenes. “Sí”, ha admitido, tras ser preguntado si la acusación que pesa contra él por haber asesinado a más de 100 pacientes era cierta. Un monosílabo que le convierte en uno de los peores asesinos en serie de la historia de Alemania.

 

Escondido tras una carpeta de color azul, este enfermero de 41 años ha confesado estar detrás de unos homicidios que perpetró entre el 2000 y 2005 en los hospitales de Oldenburg y Delmenhorst, ambas ciudades ubicadas en el estado de Baja Sajonia. La investigación apunta que se cobró su primera muerte el 7 de febrero del 2000, tan solo cinco meses después de ser contratado. Aunque hubo sospechas, sus compañeros y superiores nunca lo denunciaron hasta el 2005. Eso llevará a dos doctores y a dos enfermeros a responder ante el tribunal por posible omisión.

 

Sus víctimas, de entre 34 y 96 años, fueron tantas que la justicia se ha visto obligada a mover el juicio de hoy a un pabellón de congresos para dar cabida a los 126 familiares que han asistido ante el Tribunal y que han presentado una demanda conjunta así como a la gran expectación mediática que ha despertado. “Hemos esperado cuatro años para este juicio y esperamos que Högel sea condenado por otros 100 asesinatos”, ha remarcado Christian Marbach, portavoz de las familias y nieto de una víctima.

 

Hasta 300 asesinatos

 

Högel ya fue sentenciado en 2015 a cadena perpetua por haber sido declarado culpable del asesinato de dos personas y por su tentativa de homicidio en otros dos casos más. Fue entonces cuando este antiguo enfermero aseguró que provocaba intencionadamente crisis cardíacas a sus pacientes porque disfrutaba de la sensación de poder reanimarlos.

 

Tres años más tarde, Högel ha vuelto este martes al banquillo de los acusados en la localidad de Oldenburg para responder sobre el asesinato de otras 100 personas. El juicio se espera que dure al menos 23 días. Sin embargo, algunas investigaciones apuntan a que la envergadura de estos asesinatos puede ser aún mayor. La comisión ‘Cardio’ ha identificado ya a un total de 322 potenciales víctimas.

 

Esa megalítica operación judicial ha llevado a los investigadores a exhumar los cuerpos de hasta 134 personas en 67 cementerios de Alemania per también en Polonia y Turquía. Aún así, en más de un centenar de casos de los que se sospecha las víctimas fueron incineradas, por lo que se hace imposible conocer los motivos de su muerte, algo que lleva a pensar que la cifra real nunca será esclarecida. “Probablemente asesinó entre 200 y 300 personas”, aseguró un experto conocedor del caso al diario ‘Der Spiegel’.