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Crisis migratoria

La caravana de migrantes tensa las relaciones entre EEUU y Honduras

Miles de hondureños que han salido de su país rumbo al norte, crean un estado de emergencia política y de roces diplomáticos

El Periódico

Caravana de migrantes rumbo a los Estados Unidos

Caravana de migrantes rumbo a los Estados Unidos / EFE

Honduras se enfrenta a una creciente ola migratoria hacia Estados Unidos que ha comenzado a deteriorar las relaciones bilaterales, y que el Gobierno hondureño atribuye a una estrategia política opositora para desestabilizar el país.

Y no basta con una caravana de "3.000 migrantes", según cifras de la ONU, que salió el sábado pasado de la ciudad hondureña de San Pedro Sula con rumbo a Estados Unidos y se ha dispersado en Guatemala, sino que se pretende sumar otra de unas 300 personas, que buscarán cruzar El Salvador y llegar a Estados Unidos, dijo la Policía hondureña.

Motivos políticos

El gobernante Partido Nacional responsabilizó a los partidos de oposición Libertad y Refundación (Libre) y Liberal de promover estos movimientos masivos de migrantes.

La participación de líderes de Libre, cuyo coordinador es el depuesto expresidente Manuel Zelaya, y del Partido Liberal "en la incitación a la migración irregular de esta caravana demuestran claramente la injerencia política en este movimiento y la finalidad electoral en detrimento de Honduras que este tiene", indicó el Partido Nacional en un comunicado.

El nuevo grupo de migrantes hondureños trata de salir por la aduana de El Amatillo, frontera entre Honduras y El Salvador, cuyas autoridades manifestaron que la Policía y el Ejército salvadoreño no permitirán el paso a los migrantes sin documentos.

Amenazas de EEUU

Los migrantes hondureños decidieron lanzarse a este viaje hacia EE.UU. después de que  el presidente de ese país, Donald Trump, amenazó con retirar "de inmediato" la ayuda que concede a Honduras si la caravana de unas 3.000 personas y que cruza ahora Guatemala llega al gigante norteamericano.

Washington ha recortado notablemente su ayuda a Centroamérica desde la llegada al poder de Trump. El pasado año fiscal destinó casi 68 millones de dólares a Honduras pero la amenaza del mandatario ha generado que las relaciones entre Estados Unidos y Honduras, entren en "una etapa de deterioro bastante fuerte", dijo a Efe el analista hondureño Raúl Pineda.

Añadió que si Estados Unidos, el principal socio comercial de Honduras, retira la ayuda a Tegucigalpa, el Gobierno de Juan Orlando Hernández entraría en "un estado de debilidad y precariedad que lo pondría casi a merced de los empresarios".

"Se requiere mucho talento y mucha habilidad para que el Gobierno de Honduras empiece a manejar un problema de Estado y resolver de manera integral un problema que no tiene que ver con política sino con una crisis social y económica sin precedentes", enfatizó.

Sin posibilidades del sueño americano

Pineda destacó que cree que los integrantes de las caravanas no tienen "ninguna posibilidad" de ingresar a Estados Unidos, e instó al presidente Hernández a buscar al "más alto nivel una solución" entre ambos gobiernos.

Una treintena de hondureños, entre mujeres, hombres y niños y algunos adultos mayores, como Rodolfo Bonilla, de 65 años, se dirigen a Agua Caliente, frontera de Honduras con Guatemala, ha constatado Efe, y dicen que no saben hasta dónde podrán llegar este miércoles.

El tráfico en Agua Caliente, situada a unos 400 kilómetros de Tegucigalpa, es lento y hay muchos vehículos, algunos cerca del punto fronterizo, mientras que otros se encuentran unos 4 kilómetros atrás. Rafael Paz, de 35 años y natural de la ciudad occidental de Ocotepeque, dijo a Efe que pretende salir del país debido a la pobreza y la violencia.

"Vamos a probar suerte, no sé por dónde van ahora los de la caravana", señaló Paz, quien viaja acompañado de su esposa, Elsa, y dos hijos, uno de poco más de un año y otro de 15. En Agua Caliente prevalece la presencia de policías y militares, incluidas las fuerzas especiales Cobras y Tigres, provistas de fusiles automáticos, chalecos antibalas y gases lacrimógenos y no están permitiendo la circulación de vehículos hasta el punto fronterizo.

Las fuerzas del orden de Honduras no impiden la circulación de personas por Agua Caliente, siempre y cuando muestren su documento de identidad, de lo contrario es retenido.