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Periodista desaparecido

Arabia Saudita rechaza posibles sanciones de Trump por el caso Khashoggi

Ante las amenazas del presidente de los EEUU de imponer "sanciones severas", el país árabe amenaza con reaccionar de la misma manera

El Periódico

A bird sits by a Saudi Arabia s flag on the roof top of Saudi Arabia s consulate in Istanbul  Writer Jamal Khashoggi vanished after he walked into the consulate on Oct  2   AP Photo Petros Giannakouris 

A bird sits by a Saudi Arabia s flag on the roof top of Saudi Arabia s consulate in Istanbul  Writer Jamal Khashoggi vanished after he walked into the consulate on Oct  2   AP Photo Petros Giannakouris  / AP

En medio de la polémica sobre la desaparición de Jamal Khashoggi, Arabia Saudita sigue negando las acusaciones que lo responsabilizan incluso del asesinato de este periodista y prometió contraatacar en caso de que Estados Unidos o cualquier país le imponga algún tipo de sanción.

Esto luego del que el presidente estadounidense Donald Trump, amenazara con infligir un "castigo severo" a Arabia Saudita si se demostraba su responsabilidad en la desaparición. En una entrevista con el canal de televisión CBS, el presidente estadounidense Donald Trump, gran aliado de Arabia Saudita, consideró que el reino podría estar detrás de la desaparición de Khashoggi.

La desaparición del saudita, que provocó una gran preocupación mundial, podría tener consecuencias significativas en el programa de reformas, especialmente económicas, impulsadas por el príncipe heredero Mohamed bin Salmán.

Jamal Khashoggi, editorialista crítico con el poder de Riad y colaborador del diario The Washington Post, se presentó el 2 de octubre en el consulado saudita en Estambul para obtener un documento necesario para su futuro matrimonio.

Niega cualquier acusación

Sin embargo, Arabia Sauidta desmiente categóricamente cualquier implicación en el posible asesinato del periodista exiliado en Estados Unidos desde 2017 y su gobierno rechaza "íntegramente cualquier amenaza o intento de debilitarlo, a través de amenazas de sanciones económicas o mediante presiones políticas"

Si se aplican sanciones, el reino "replicará a cualquier medida con una aún mayor", declaró un alto responsable saudita, citado por la agencia oficial SPA, que guardó el anonimato. "La economía del reino desempeña un vital y efectivo rol en la economía mundial", advirtió. En medio de la crisis el rey Salman habló con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, a quien le enfatizó la "solidez" de las relaciones bilaterales, indicó el ministerio de Asuntos Exteriores saudita.

"Nadie puede afectar la solidez de las relaciones con nuestra hermana Turquía" dijo el rey quien además agradeció a Erdogan por haber "recibido favorablemente la propuesta de poner en funciones un equipo bonacional para examinar la desaparición del saudita Jamal Khashoggi".

El sábado pasado, Turquía había acusado a Arabia Saudita de no cooperar en las pesquisas en torno a Jamal Khashoggi, y especialmente de no dejar entrar a los investigadores al consulado saudita en Estambul. Responsables turcos afirmaron que el periodista fue asesinado dentro del edificio por agentes sauditas mientras que autoridades de Riad afirman en cambió, que salió del consulado.

Inversionistas frenan proyectos

El caso Khashoggi parece haber enfriado el entusiasmo que mostraban aún hace una semana los inversores por los faraónicos proyectos económicos del príncipe heredero Mohamed bin Salmán. "Hay una especie de incertidumbre en torno a la situación sobre la desaparición de Khashoggi, que provoca la caída del mercado", dijo a la AFP Mohamed Zidan, analista en estrategia para Thinkmarket en Dubái.

El multimillonario británico Richard Branson anunció la suspensión de varios proyectos en el reino. Además varios socios de renombre anunciaron que no participarán en el "Davos del desierto", la segunda edición de la conferencia "Future Investement Initiative", que se organiza en Riad entre el 23 y el 25 de octubre.

También retiraron su apoyo al evento, muy preciado para Mohamed bin Salmán, medios como el Financial Times, The New York Times y The Economist, así como el director general de Uber. Del lado saudita, un poderoso hombre de negocios emiratí, Jalaf Al Habtoor, instó a los países del Golfo y a los aliados de Riad a boicotear a las empresas que se retiren de esta cita.

"El hecho de que participantes de primer rango [...] se retiren tuvo también un impacto negativo en la actitud de los inversores", añadió el analista Mohamed Zidan.