Ir a contenido

CONTROVERSIA POLÍTICA EN TURQUÍA

Erdogan continúa con su purga y detiene a 90 políticos kurdos

Ankara les acusa de estar relacionados con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, considerado grupo terrorista

El Periódico

Manifestación en contra de la detención de los políticos kurdos.

Manifestación en contra de la detención de los políticos kurdos. / SERTAC KAYAR (REUTERS)

La policia turca ha detenido a 90 políticos del Partido Democrático de los Pueblos (HDP). Se les acusa de estar relacionados con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), ilegal y considerado grupo terrorista en Turquía, Europa y Estados Unidos. La operación se ha llevado a cabo en 8 provincias de mayoría kurda. Estas detenciones se han producido después del aviso de Recep Tayyip Erdogan, presidente turco, de la posibilidad de destituir a cualquier alcalde que tuviera relación con el terrorismo. El HDP denuncia ser objetivo del Gobierno por razones políticas.  

De las 102 municipalidades de la zona kurda, 94 están actualmente gestionadas por administradores. Las autoridades revocaron a los  alcaldes de estas localidades por sus presuntos vínculos con grupos armados. Estos fueron destituidos en 2016 tras el golpe de Estado fallido. Garo Paylan, un legislador del HDP, denuncia en Twitter que "el AKP ha empezado la campaña deteniendo a periodistas, políticos y teólogos". El próximo marzo habrá elecciones locales en todo el país. Erdogan ha insistido en que todos aquellos "relacionados con el terror que salgan de las urnas serán sustituidos por administradores sin demora". 

Despidos masivos

Tras el intento de golpe militar el Gobierno turco realizó una purga en la que se vieron afectados funcionarios judiciales y sanitarios, así como profesores. A todos ellos se les acusaba de tener relación con Fetullah Gülen, el supuesto promotor de la sublevación militar. En estos despidos masivos se vieron afectados cerca de 100.000 funcionarios. Se encontraron con la imposibilidad de encontrar un  nuevo lugar de trabajo, ya que llevaban la etiqueta de "terrorista", así como se les retiró su pasaporte, llevándolos a una situación complicada. La población turca en general también se vio perjudicada, ya que empeoró la calidad de los servicios públicos, que perdieron a gente cualificada y con experiencia. 

 Erdogan utilizó el golpe de estado fallido para apartar a opositores políticos.

 Erdogan, duante un mitin en la ciudad turca de Kizilcahamam. / (AP)

Las tropas turcas han estado atacando en los últimos meses posiciones del norte de Irak, con intención de debilitar posiciones del PKK en el país vecino. También ha amenazado con una ofensiva terrestre contra las posiciones de la organización kurda en dicha zona.