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resolución de la Eurocámara

La UE pide el fin de la venta de armas a Arabia Saudí y deja en evidencia a España

El grupo socialista europeo vota a favor del embargo de material de guerra a la monarquía del Golfo

La guerra en Yemen está considerada por la ONU como la peor crisis humanitaria del mundo

Ana García

Un padre da de beber a su hija desnutrida el pasado mes de septiembre en un centro hospitalario de Hodeida, ciudad bombardeada por Arabia Saudí y sus aliados.  

Un padre da de beber a su hija desnutrida el pasado mes de septiembre en un centro hospitalario de Hodeida, ciudad bombardeada por Arabia Saudí y sus aliados.   / AP / HANI MOHAMMED

La Eurocámara ha aprobado una resolución pidiendo que todos los países de la UE se abstengan de vender armas a cualquier bando inmerso en la guerra de Yemen y urge a los Estados implicados a retirar su apoyo político, militar y financiero a los contendientes. Esta resolución cuestiona la reciente decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de proseguir con la venta de 400 bombas de precisión a Arabia Saudí.

Los eurodiputados han hablado del colapso económico que sufre el país, que ha dejado a 22 millones de personas necesitadas de ayuda humanitaria para sobrevivir, 8 millones en riesgo de inanición y más de 15.000 civiles muertos. En Yemen los ataques no distinguen entre combatientes y población civil, ni entre objetivos militares y zonas protegidas por el derecho internacional como colegios y hospitales. Por ello, hoy la Eurocámara ha pedido a sus Estados miembros no agravar más la que se considera la peor crisis humanitaria del mundo.

El momento paradójico de esta resolución ha llegado cuando el grupo socialista europeo ha votado a favor del párrafo en el que se reclama el embargo de venta de armas a Arabia Saudí (además de a Emiratos Árabes Unidos, otros miembros de la coalición y del Gobierno yemení), dejando en evidencia sus propias contradicciones internas, la más reciente, la venta de armamento aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez a Riad. Por su parte, los eurodiputados del Partido Popular han sido los únicos españoles en votar en contra del embargo.

Rápida rectificación

Después de que la ministra de Defensa, Margarita Robles, diera a entender que el Gobierno suspendería la venta de 400 bombas de precisión a Arabia Saudí, Pedro Sánchez optó por una rápida rectificación tras ver peligrar un contrato de Navantia para la construcción de cinco corbetas por 1.800 millones de euros.

Frente a las denuncias de Naciones Unidas y de organizaciones como Amnistía Internacional, que señalan las violaciones continuadas de derechos humanos por parte de Arabia Saudí en su intervención en Yemen, el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, justificó la acción del Gobierno alegando que al ser armamento guiado por láser "no produce efectos colaterales en el sentido de que da en el blanco que se quiere con una precisión extraordinaria", unas declaraciones que han provocado una lluvia de críticas en la izquierda española y europea.

"No seamos cínicos. No hay bombas indoloras", reclamó la eurodiputada de IU Ángela Vallina durante el pleno europeo del martes, cuando denunció la “hipocresía” y “complicidad” del Gobierno español en esta guerra. Por su parte, el grupo liberal europeo ha señalado que la venta de armas a Arabia Saudí constituye una violación de las normas europeas, que prohíben dicha venta cuando hay un “riesgo claro” de que su uso vulnere el derecho internacional humanitario.

Alianza militar

En 2015 estalló la guerra en Yemen tras un ataque aéreo de la coalición internacional al grupo rebelde armado de los hutis. Este grupo, perteneciente al zaidismo, (una rama del islam chií), se oponía al régimen del expresidente yemení Ali Abdullah Saleh, a quien acusaban por la masiva corrupción y el subdesarrollo del país.

El nuevo Gobierno yemení de Abdrabbuh Mansur Hadi ha sido apoyado por una alianza internacional liderada por Riad en la que participan cinco Estados árabes del Golfo, además de Jordania, Egipto, Marruecos y Sudán, con la colaboración de Estados Unidos y Reino Unido, mientras que los hutis tienen como principal aliado a Irán. Ambos bandos han sido condenados por el Parlamento Europeo por sus ataques a civiles y las presuntas violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario.