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un ejemplo

Riace, un referente mundial de acogida de refugiados e inmigrantes

La fama de este pueblo de Calabria empezó en 1998 cuando se hizo cargo de cerca de 200 kurdos que habían llegado clandestinamente a Italia

Irene Savio

Grupo de refugiados kurdos a su llegada a Riace en 1998.

Grupo de refugiados kurdos a su llegada a Riace en 1998. / AP / ALBANO ANGILLETTA

Riace, una localidad situada a 300 metros sobre el nivel del mar, que ocupa 16 kilómetros cuadrados y que está ubicada en la punta sur de la península italiana, se ha convertido en los últimos años en el símbolo de la acogida en Italia. Ya en 1998, Domenico Lucano, el alcalde profesor de química, sugirió hospedar a unos 200 refugiados kurdos que en ese entonces habían desembarcado en las costas de Calabria. Ahí empezó su fama de pueblo de integración.

Luego llegó el Programa Nacional de Asilo (SPRAR), creado por el Ministerio del Interior italiano y financiado por la Unión Europea para la acogida de solicitantes de asilo, al que Riace se unió. Muchas otras localidades y zonas siguieron su ejemplo: 653 ayuntamientos, 19 provincias y 28 uniones de municipalidades de toda la península italiana, la mayoría de Apulia, Calabria, Sicilia, Emilia Romaña y Piamonte. Uno de los primeros fue precisamente el piemontés Chiesanuova, que se adhirió a la iniciativa de los SPRAR hace hoy 17 años.  

Gran referente 

Pero Riace continuó siendo el gran referente. Lucano llegó incluso a crear un sistema de vales para que los refugiados los utilizaran como papel monenda. En los vales estampó las imágenes de Che Guevara, de Gandhi o de Martin Luther King. También estudió proyectos para la integración laboral de los inmigrantes.   

El éxito de su proyecto, sin embargo, ha acabado por convertirle en un personaje incómodo. “Riace era un pueblo que estaba desapareciendo. La gente de aquí aprendió a dar la bienvenida, a recibir”, dijo Lucano, cuando Salvini se enzarzó contra él por haberse convertido en una de las voces más críticas contra las políticas de intolerancia del ministro de Interior italiano.  "¿Salvini dice que soy un cero? En estos años he compartido todo con todos los ceros del mundo”, añadió el alcalde, que en su familia tiene un bisabuelo que emigró a Argentina.