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La mujer que acusa al nominado de Trump al Supremo se ofrece a testificar en el Senado

Una psicóloga de 51 años ha acusado al juez Brett Kavanaugh de agredirla sexualmente cuando ambos eran adolescentes

Ricardo Mir de Francia

El juez Brett Kavanaugh.

El juez Brett Kavanaugh. / AFP / BRENDAN SMIALOWSKI

Donald Trump parecía tener encarrilada la confirmación de Brett Kavanaugh, el juez que ha nominado para lograr una mayoría conservadora en el Tribunal Supremo, pero el trámite parlamentario se le ha complicado en las últimas horas. Después de que el domingo saliera a la luz la identidad de la mujer que ha acusado a Kavanaugh de agredirla sexualmente cuando ambos eran adolescentes, su abogada ha anunciado que está dispuesta a testificar en el Senado.

El juez insiste en que las alegaciones son "completamente falsas", pero se ha ofrecido a dar su versión de lo ocurrido en aquella fiesta de hace 36 años para defender su integridad. Estos últimos acontecimientos son una buena noticia para los demócratas, que intentan que la votación final no se produzca antes de las elecciones legislativas de noviembre.

La posibilidad de que Christine Blasey Ford acabe declarando ante el Comité Judicial del Senado ha ganado enteros en las últimas horas. Tanto la consejera del presidente, Kellyane Conway, como dos senadores republicanos han respaldado la comparecencia de Ford ante la gravedad de las acusaciones esgrimidas y la necesidad de legitimar a un juez que ya de por sí había levantado un amplio rechazo entre los demócratas por los cargos políticos que ocupó en la Casa Blanca durante la presidencia de George Bush.

VARIOS APOYOS / "Nadie debería insultar ni ignorar a esta mujer", ha dicho Conway. "Debería ser escuchada, por más que eso no justifique un excesivo retraso en la votación de Kavanaugh". El plan de los republicanos pasaba inicialmente por votar el jueves en el comité para que la Cámara Alta pueda ratificarlo antes de noviembre. En ambos foros tienen mayorías muy estrechas.

En los pasillos del Congreso se conocían las alegaciones de Ford desde hace algunas semanas, pero su caso no irrumpió de pleno en el debate político hasta este mismo domingo, cuando la psicóloga de 51 años decidió contarle su historia a 'The Washington Post'. Ford sostiene que durante una fiesta de estudiantes del instituto celebrada en su casa de Maryland en los años ochenta, Kavanaugh y un amigo de este, la enceraron en una habitación e intentaron abusar sexualmente de ella.

Los dos iban "muy borrachos", y el ahora nominado al Supremo la tumbó de espaldas en una cama y la manoseó por encima de la ropa, según su versión. Trató de quitarle el bañador y cuando ella intentó gritar le puso la mano en la boca. Al final, se las ingenió para escapar, pero sintió miedo por su vida.

"Aquello fue un intento de violación", ha dicho su abogada, Debra Katz. "Ella está dispuesta a hacer lo que sea para que su historia se conozca". En contra tiene la palabra de Kavanaugh, que este lunes ha vuelto a insistir en que "nunca he hecho nada de lo que esta mujer describe, ni a ella ni a nadie".