24 sep 2020

Ir a contenido

#METOO EN WASHINGTON

Una acusación de agresión sexual sacude la confirmación del candidato de Trump al Supremo

Christine Blasey Ford relata que en los 80, cuando eran adolescentes, un bebido Kavanaugh intentó violarla

Las revelaciones llevan a un senador republicano a dejar en el aire la primera votación, prevista para el jueves

Idoya Noain

El juez Brett Kavanaugh junto a Donald Trump, en la Casa Blanca.

El juez Brett Kavanaugh junto a Donald Trump, en la Casa Blanca. / JIM BOURG (REUTERS)

Donald Trump parecía tener encarrilada la confirmación de Brett Kavanaugh, el juez que ha nominado para el Tribunal Supremo con el que garantizará una mayoría fuertemente conservadora en el trascendental órgano judicial, pero el proceso ha sufrido un terremoto este domingo. Christine Blasey Ford, una psicóloga de 51 años, ha relatado en ‘The Washington Post’ una agresión sexual a manos de Kavanaugh hace más de tres décadas, cuando los dos eran adolescentes. Un senador republicano ha anunciado ya que “hasta escuchar más de la mujer” no votará sí en el primer paso de la confirmación, que estaba previsto para el jueves, con lo que el proceso queda, por ahora, en el aire.

La entrevista de Ford con el ‘Post’ ha sacudido Washington. Despierta ecos de las acusaciones de acoso de Anita Hill durante la nominación de otro juez del Supremo, Clarence Thomas. Y aunque como entonces el Senado sigue dominado por hombres, este caso llega en un momento diferente: en la era del #MeToo, cuando hay un número récord de mujeres presentándose a las elecciones legislativas en noviembre y cuando el presidente, Trump, está personalmente señalado como un depredador sexual.

Las acusaciones contra Kavanaugh salieron a la luz la semana pasada. El jueves la senadora demócrata Dianne Feinstein explicó que había recibido una carta confidencial con información sobre el nominado y dijo que la había remitido al FBI. Los medios empezaron a dar más detalles sobre el contenido, incluyendo que se trataba de una acusación de contenido sexual, y el juez lo negó “categórica y absolutamente”.

La acusación

Lo que no se conocía hasta este domingo era la identidad de la acusadora. Y ante la creciente atención mediática, Ford ha decidido identificarse públicamente y contar lo que pasó. Según su relato al ‘Post’, fue en una fiesta de estudiantes de instituto en una casa en Maryland, a principios de los años 80. Kavanaugh y un amigo, “muy borrachos”, le acorralaron en un cuarto y entonces el ahora nominado al Supremo la tumbó de espaldas en una cama y la toqueteó por encima de la ropa, presionando su cuerpo contra el de ella e intentando quitarle el bañador y la ropa que llevaba, torpemente por la borrachera. Cuando ella intentó gritar, él le puso la mano sobre la boca.

“Intentaba atacarme y quitarme la ropa. Pensé que podía matarme sin querer”, ha declarado la mujer, que dice que huyó cuando el amigo de Kavanaugh, Mark Judge, saltó sobre ellos y los hizo caer de la cama y pudo escapar y esconderse en un baño. En declaraciones a los medios Judge ha negado que sucediera lo que cuenta Ford. La mujer, por su parte, cuenta como respaldo con una prueba de polígrafo superada (a la que se sometió este verano por recomendación de una abogada, anticipando que su versión sería puesta en duda). El 'Post' también ha visto las notas de la terapeuta matrimonial a la que Ford acudió con su esposo y a la que en 2012 contó lo sucedido.

El proceso, en jaque

La confirmación de Kavanaugh parecía asegurada por el control republicano del Congreso, pese a la resistencia de los demócratas, que se han quejado de que se mantengan clasificados miles de documentos referidos al juez, durante sus comparecencias han sido muy duros con sus posturas conservadoras en temas como el aborto y han luchado por posponer la confirmación hasta después de las elecciones de noviembre. Hasta ahora no habían tenido éxito pero ahora hay incertidumbre.

11 republicanos y 10 demócratas componen el Comité Judicial del Senado, que debe aprobar al nominado antes de que se vote su confirmación en el pleno de la Cámara Alta, donde los conservadores tienen también una frágil mayoría 51-49 y dos senadoras republicanas no han confirmado aún si apoyarán a Kavanaugh. Uno de los republicanos del comité, Jeff Flake, ha dicho este domingo que necesita oír más de Ford antes de dar el sí al juez, dejando en jaque el primer trámite, que los demócratas también piden que se posponga ante las nuevas revelaciones.

La Casa Blanca de momento ha contestado replicando solo el comunicado del propio Kavanaugh negando las acusaciones. Según 'The New York Times' en el Ala Oeste se intenta evitar que Trump tuitee sobre el caso. Y los líderes republicanos hacían esfuerzos este domingo para seguir adelante con el calendario previsto del proceso de confirmación.