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EL FUTURO DE LA UE

Berlín quiere reinar en Bruselas

El alemán Manfred Weber, jefe de filas del PPE en la Eurocámara, se postula para suceder a Jean-Claude Juncker al frente de la Comisión Europea

Es el primer candidato que oficializa su candidatura en un baile de cargos que también afectará a la presidencia de la Eurocámara, el Consejo Europeo y el BCE

Silvia Martinez / Bruselas

Imagen de archivo que muestra a Manfred Weber mientras conversa con el actual presidente de la Comision Europea, Jean-Claude Juncker, tras una sesión en el Parlamento Europeo el 17 de enero de 2018.

Imagen de archivo que muestra a Manfred Weber mientras conversa con el actual presidente de la Comision Europea, Jean-Claude Juncker, tras una sesión en el Parlamento Europeo el 17 de enero de 2018. / EFE / PATRICK SEEGER

Desde que Walter Hallstein se despidiera en 1967 de la jefatura de la Comisión Europea, ningún alemán ha dirigido el organismo que ostenta la iniciativa legislativa en la Unión Europea. Hasta ahora Alemania, el país con mayor peso en el club, se había conformado con llevar la voz cantante (con éxito) entre bambalinas. El paso adelante dado por el alemán Manfred Weber, jefe de filas del PPE en el Parlamento Europeo y miembro de la CSU bávara, sugiere que Berlín no solo quiere controlar estratégicamente sino también reinar en las instituciones europeas.

Se mire hacia donde se mire en Bruselas la influencia de Berlín es evidente. Puede que el actual presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, sea luxemburgués, que la alta representante para la política exterior de la UE, lo mismo que los presidentes de la Eurocámara y el BCE, sean italianos y que el del Consejo Europeo sea polaco, pero algunos de los principales altos cargos en las instituciones de más peso tienen pasaporte alemán.

Es el caso, de la secretaría general del Parlamento Europeo, que ostenta el cristianodemócrata alemán Klaus Welle, de la del servicio de acción exterior, el cuerpo diplomático europeo que tiene a la veterana Helga Schmid al frente, y, también de la Comisión Europea en cuya cúspide se sitúa desde principios de este año el ex jefe de gabinete de Juncker, Martin Selmyr, tras un controvertido proceso de selección opaco y poco transparente afeado y criticado por políticos y funcionarios en Bruselas. Y es que, tres secretarios generales con pasaporte germano “es demasiado”, sostienen varias fuentes.

Larga batalla política

De momento, el paso al frente dado por Weber no es más que el inicio de una larga carrera cuyo desenlace dependerá del resultado de las elecciones europeas que se celebrarán entre el 23 y 26 de mayo en la UE y de las decisiones que tomen los jefes de estado y de gobierno de la UE posteriormente. ¿Escogerán como presidente del Ejecutivo al cabeza de lista del partido más votado o Spitzenkandidat, tal y como exige la Eurocámara, o tendrán la última palabra los líderes de la UE, tal y como pide el presidente francés Emmanuel Macron?.

El político bávaro, que aterrizó en la Eurocámara en 2004 y lidera el PPE desde 2014, se ha presentado como el hombre que necesita Europa en estos momentos de incertidumbre y amenaza populista. “No podemos seguir como hasta ahora en la UE. Ayudaré a devolver Europa a la gente y a restablecer el vínculo entre ciudadanos y Unión Europea. Quiero abrir un nuevo capítulo en la UE”, ha dicho. Weber también apuesta por reforzar el modelo social europeo y los valores del viejo continente que “están siendo amenazados desde fuera y desde dentro” y promete “un nuevo comienzo y más democracia”.

Decisión del PPE, en noviembre

El camino, sin embargo, no lo tiene para nada despejado. Más allá de su falta de experiencia en un gobierno destaca la tibieza con la que ha respondido a la desafiante actitud del primer ministro húngaro, Viktor Orban, que forma parte del PPE, el grupo de mayor peso. Los rumores sobre su candidatura se intensificaron la semana pasada cuando se filtró, a falta de la confirmación de la CDU, el apoyo de la cancillera alemana Angela Merkel. La decisión final, no obstante, la tendrá el Congreso del PPE que se celebra en Helsinki el 8 y 9 de noviembre. Otros nombres que reflexionan sobre la posibilidad de presentarse son el del negociador jefe de la UE para el brexit, el ex comisario y ex ministro francés, Michel Barnier, y el ex primer ministro finlandés, Alexander Stubb.

Además del presidente de la Comisión, la UE deberá elegir nuevo presidente del Parlamento Europeo, del Consejo Europeo, de la diplomacia europea y también a nuevo presidente del Banco Central Europeo ya que el cargo que ocupa Mario Draghi llega a su término el 31 de octubre del próximo año. Un puesto en el que Merkel ansiaba colocar al presidente del Bundesbank, Jens Wiedmann, pero al que ha renunciado por la férrea oposición francesa. Ahora toca mover ficha a otros grupos políticos y Estados miembros en una partida que no ha hecho más que empezar. 

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