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Johnson considera un "desastre" el plan de May para el 'brexit'

El exministro de Exteriores afirma que la UE se ha impuesto a Londres en la batalla

DANIEL POSTICO

El exministro de Exteriores británico, Boris Johnson.

El exministro de Exteriores británico, Boris Johnson. / AP / MATT DUNHAM

El exministro de Exteriores Boris Johnson lanzó este lunes una salvaje crítica al plan del 'brexit' de Theresa May, calificándolo de "desastre" y acusando a la primera ministra de ni tan siquiera haber intentado negociar e ir a Bruselas "con la bandera blanca ondeando de su primer tanque". "Todo está tan fijado y preordenado como un combate entre el Gigante Haystacks y Big Daddy [se refiere a dos peleadores de lucha libre británica en los 80] y me temo que el inevitable resultado es un victoria europea con el Reino Unido en el suelo en un óleo con doce estrellas describiendo un círculo simbólico sobre nuestras cabezas semiconscientes", escribió Johnson, con su pomposo estilo, en su columna semanal en el 'Daily Telegraph'.

Y el exdirigente añadió: "La realidad es que la UE se ha impuesto con trucos y el Reino Unido ha aceptado entregar 40.000 millones de libras (44.000 millones de euros), que es la factura de salida acordada por los compromisos adquiridos por Londres] del dinero de los contribuyentes por dos tercios de nada". Johnson también considera que se está utilizando la frontera irlandesa como excusa para mantener vínculos con la UE tras el Brexit.

Downing Street respondió a Johnson argumentando que "no hay ideas nuevas en su artículo". El portavoz oficial de May indicó que el Reino Unido precisa de "un liderazgo y plan serio" para encarar la salida del país de la UE, algo que está cumpliendo la primera ministra. Según el portavoz, el plan de Chequers "es el único creíble y bajo el cual se puede negociar" con Bruselas.

Apoyo irrisorio

El plan de May, que cuenta solo con el apoyo del 12% de la población, propone a la UE la creación de una área de regulaciones comunes (en la cual el Reino Unido se alineará con la legislación europea) para el transporte de mercancías para evitar una frontera física entre Irlanda del Norte (territorio británico) y la República de Irlanda (europeo). Esto implicaría la recolección de aranceles que más tarde entregarían a la UE. El jefe negociador europeo, Michel Barnier, dijo el domingo que esta propuesta es "inviable e ilegal" y que, de aceptarla, significaría el fin de la Unión Europea.

Algunos interpretan el ataque de Johnson como el inicio de un golpe dentro del Partido Conservador para derrocar a May y frenar así su plan del 'brexit'. Los brexiteros tories más duros consideran que el plan es una traición a los votantes que ganaron el referéndum de 2016. El propio Johnson y David Davis dimitieron de sus carteras de Exteriores y como negociador del 'brexit' el día que se aprobó el plan a principios de julio y desde entonces que circulan rumores sobre un cambio de líder.

La conspiración

Se apunta que el director de la campaña conservadora, Lynton Crosby, estaría conspirando contra la primera ministra para deponerla y colocar en su lugar a Boris Johnson, a quien ya hizo ganar dos alcaldías de Londres. Desde hace meses que el mecenas del Brexit y del UKIP, el multimillonario, Arron Banks, asegura que la batalla del 'brexit' se librará en el seno del Partido Conservador y arenga a sus seguidores para que se afilien a la formación y fuercen unas primarias.

La noche del domingo una veintena de diputados conservadores rebeldes publicaron una carta oponiéndose a la estrategia de May. Esgrimen que hay hasta 60 diputados que se oponen pero no quieren mostrarse en público. May cuenta con una débil mayoría de tan solo siete parlamentarios en Westminster.

Título despiece

El Parlamento británico dará por concluido este martes su receso estival y reabrirá sus puertas para afrontar los últimos siete meses dentro de la Unión Europea.  Tal y como prometió el Ejecutivo a finales del pasado año, el acuerdo al que lleguen Londres y Bruselas deberá ser ratificado en Westminster antes de que la salida se haga efectiva, el 29 de marzo de 2019 a las 23.00 GMT.

La votación que supone una de las mayores amenazas del Gobierno de Theresa May, porque no tiene garantizado el apoyo de los diputados, ni siquiera dentro de sus propias filas. En caso de que la Cámara de los Comunes rechazara la llamada Ley del Acuerdo de Salida e Implementación o en el caso de que finalmente las negociaciones para alcanzar un acuerdo resultaran estériles, el Gobierno deberá presentar al Parlamento a comienzos de 2019 los siguientes pasos que seguirá y éste podrá votar si los apoya.

May ha convocado el próximo 13 de septiembre una reunión destinada a realizar preparativos en caso de que no exista acuerdo y ante el temor de que las disputas internas en el Gobierno entre los ministros euroescépticos y los proeuropeos puedan perjudicar su posición negociadora frente a Bruselas.